domingo, 12 de octubre de 2008

Inmigrantes Polinesios: El caso de los "canacas"



"... ellos diezmaron al indio con los repartimientos y las mitas, ellos importaron al negro para hacerle gemir bajo el látigo de los caporales, ellos devoraron al chino, dándole un puñado de arroz por 10 y hasta 15 horas de trabajo, ellos extrajeron de sus islas al canaca para dejarle morir de nostalgia en los galpones de las haciendas, ellos pretenden introducir hoy al japonés... "
Horas de Lucha, Manuel González Prada


Las líneas que preceden al texto, pertenecientes a uno de los más notables librepensadores peruanos de fines de siglo XIX e inicios del XX, dan una idea general del tema inmigratorio en el país. Visto está que la inmigración organizada de europeos en casi todos los casos fracasó, y en su lugar se atrajo millares de personas en condiciones penosas como el caso de los coolíes y polinesios.

El 18 de febrero de 1862 el comerciante Juan C. Byrne dirige una misiva al gobierno peruano, en donde propone introducir "una clase superior de gente de trabajo". Byrne había estado comisionado entre 1847 y 1850 por el gobierno inglés para la colonización de Natal (Africa), entre 1857 y 1858 por el emperador de Francia para la colonización de Nueva Caledonia en el Pacífico y en 1861 por el rey de Bélgica para colonizar islas del sur del Pacífico. Producto de esta esta experiencia, pretendía haber conocido en las islas del Pacífico Sur un grupo de razas "atléticas y fuertes, de muy buen carácter y fáciles de ser manejadas, de buenas facciones y de 5 pies 9 pulgadas de alto... exentos de los vicios y manías que tanto predominan en los chinos...".

Es analizada su propuesta, concediéndose el permiso a Byrne por 5 años, de introducir trabajadores oriundos de las islas del Sur y Oeste del Pacífico a razón de quinientos individuos el primer año, hasta mi quinientos en los siguientes y hasta el término de la concesión, siendo una cuarta parte mujeres con una contrata de 7 ó 10 años a razón de tres y hasta cinco pesos mensuales, a no traer viejos ni jóvenes menores de 16 años de edad. Asimismo, se estipulaba que J.C Byrne se comprometía a mantener y cuidar con los auxilios del caso, a los trabajadores que traiga hasta el momento de ser contratados en una hacienda. El 1 de abril de 1862 se firma la concesión en los términos señalados, para la introducción de colonos de ambos sexos destinados a los trabajos de la agricultura y al servicio doméstico.

Llegaron a traerse 1 680 polinesios (denominados comúnmente "canacas") quienes eran prácticamente "cazados" en la isla de Rapa Nui (Eastern Island o Isla de Pascua) y se les condujo en las "peores condiciones" a haciendas y chacras del Perú, donde muchos de ellos murieron pronto de enfermedades como la viruela y "pesar y nostalgia". Cabe resaltar que para esas fechas, Rapa Nui no se hallaba estrictamente dentro de la jurisdicción de algún país, ni habían cónsules los cuales verificasen las condiciones de contrata, la cual debía ajustarse a la libre voluntad de los polinesios. Es así que dicha responsabilidad recayó en las autoridades de los puertos adonde llegasen, es decir, en el Prefecto del Callao. Ni bien empezaron a afluir los barcos procedentes de Rapa Nui, las autoridades portuarias advirtieron que los empresarios o sus agentes habían empleado el engaño y fraude e inclusive la violencia para embarcar a los polinesios, abusando de su sencillez.

La situación del comercio de seres humanos llegó a ser tan escandalosa, que los ministros de Hawaii y Francia emitieron sendas notas de protesta, llegándose a prohibir en absoluto este tráfico el 20 de enero de 1863 durante la administración de Diez Canseco.

El estado peruano repatrió a los pocos sobrevivientes en barcos mercantes pagados por el gobierno, rescatando a los polinesios sobrevivientes de sus "propietarios", reuniendo un número de 154, a 50 pesos per capita y terminando así este penoso capítulo de la historia de la inmigración en el Perú.








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(1) Historia de la República del Perú. Jorge Basadre Grohmann. Editorial El Comercio.
(2) Horas de Lucha, Manuel González Prada, 1908.
(3) Memoria que el Ministro de Gobierno, Policía y Obras Públicas presente al Congreso Nacional de 1862. Imprenta de la Epoca, 1862.
(4) Memoria que presenta el Ministro de Estado en el Departamento de Gobierno, Policía y Obras Públicas al Congreso Nacional de 1864. Imprenta del Gobierno, Eusebio Aranda 1864.
* Fotografía perteneciente a la referencia (1)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tambien tengo bastante interes acerca de la inmigracion al Perú , y en este caso, el presente artículo lo lei tambien en HdP de J.Basadre, pero me quedo una duda; cuánto tiempo estuvieron los Inmigrantes Polinesios en el país?, hay la posibilidad que haya quedado un grupo significativo en el Perú? y que hayan prosperado?, tienes informacion acerca de esto?
Saludos
César Morales Mestanza

Eduardo Salazar dijo...

Hola César, gracias por escribir. Antes que nada, todos los post del presente blog son originales, es decir, no son copia fiel de ningún artículo o libro, sino son textos basados en varias referencias las cuales se hallan al pie de página.

Sobre los "canacas", es el caso de inmigración más triste que tuvo el Perú a lo largo del siglo XIX. Los rapa nui tuvieron una temporada de esplendor construyendo ciudades y los famosos monolitos de la Isla de Pascua, sin embargo por diversos motivos no del todo esclarecidos -epidemias, malas cosechas, sequías, etc- y en un tiempo tampoco exactamente determinado (aprox. 1400 d.c.) su civilización colapsó y sufrieron un "retroceso" desde el punto de vista cultural que los llevó a ser prácticamente cazadores-recolectores.

Es en ese estado en que son "descubiertos" en 1722 por los europeos, y como suele suceder, se les buscó aprovechar al máximo, cuando no esclavizar.

Es así que Byrne llega a un contrato con el gobierno del Perú el 1ero de abril de 1862 para "importar" estos "colonos", cuando lo que realmente sucedía era que estos pobladores eran cazados por los barcos europeos para ser traídos al Perú y estos abusos pronto fueron de dominio público, incluso diversas crónicas refieren que estos pobladores isleños con toda probabilidad habían sido sacados de su isla sin su consentimiento, y es tal el escándalo que la "importación" cesa en mayo de 1863 con la orden estricta de repatriar a los sobrevivientes, los cuales eran aprox. el 10% de los que habían venido.

Que yo sepa, haya leído o escuchado, ningún polinesio se quedó en el Perú, salvo los fallecidos.

Puedes encontrar la historia completa aquí:

Memoria que presenta el Ministro de Estado en el Departamento de Gobierno, Policía y Obras Públicas al Congreso Nacional de 1864. Edición Oficial, Lima, Imprenta del Gobierno por Eusebio Aranda, 1864. (disponible en google, si gustas te la envío por email). Documentos 41 al 50.

Saludos cordiales

Anónimo dijo...

Estimado primero que todo felicitarlo por su blog.
He estado buscando información sobre le tráfico de esclavos polinesios al Perú,
tengo algunas fuentes francesas mas los escritos de Maude et McCall al respecto. Pero nada de fuentes peruanas.
Estuve buscando los documentos que citas en tu escrito: "Memoria que presenta el Ministro de Estado en el Departamento de Gobierno, Policía y Obras Públicas al Congreso Nacional" pero no las he encontrado en Google.
Podría facilitarme las copias pdf? le dejo mi mail: diego.muaz@gmail.com
le agradezco de antemano.
Saludos cordiales,
DM