martes, 7 de abril de 2009

La inmigración japonesa en Perú



Luego de los vaivenes políticos del tráfico humano de coolíes, la suspensión del mismo y el vencimiento de los contratos de los coolíes en las haciendas costeñas; nuevamente la clase terrateniente buscó "brazos" para continuar la producción de sus haciendas.

Estos "brazos" visto que ya no podían ser chinos, ni mucho menos europeos desde el experimento de Rodulfo en la década de 1850, se pensó por primera vez en incluir a los pobladores andinos del Perú en el esquema económico vigente. Mucho se ha escrito en el libro "República sin ciudadanos" sobre la exclusión social de entonces -y aun ahora en algunos sentidos- de los indígenas del Perú y la clase dominante. A fines del siglo XIX ya se habían iniciado las grandes concentraciones de tierras en el valle de Chicama y en Lambayeque, estando la industria azucarera en pleno auge compitiendo codo a codo con los emporios de Cuba y Hawaii; así como la industrialización del cultivo del algodón y la vid en los valles de Lima e Ica urgían de trabajadores agrícolas para reemplazar a los coolíes. Sin embargo, los pobladores andinos tenían el inconveniente gravísimo -para los hacendados- de que eran trabajadores "estacionales", es decir, eran contratados por temporadas para laborar en la costa y luego de cumplidos esos meses regresaban a la sierra para cultivar y cosechar sus chacras de papa y maíz.

Esto si bien es cierto solucionaba en parte el problema de la falta de trabajadores agrícolas costeños, no era precisamente el método ideal puesto que habían meses en los cuales no habían trabajadores y la producción costeña declinaba. En ese estado de cosas, se pensó en "importar" trabajadores japoneses.

Perú fue el primer país sudamericano en trabar relaciones diplomáticas con el Imperio del Japón en 1873, y también fue el primero en recibir trabajadores japoneses. El primer grupo fue de 790 japoneses que vinieron al Perú contratados para laborar por seis años en las haciendas costeñas procedentes de Okinawa, llegó al puerto de Ancón el 3 de abril de 1899, a bordo del vapor "Sakuramaru". El segundo grupo de 1100 colonos llegó a bordo del "Duke of Fife" al Callao el 29 de julio de 1903 (fuera ya de los límites de este blog). Hasta 1923 llegaron en total 18 258 japoneses para faenas agrícolas y entre 1924 y 1936 llegaron otros grupos de japoneses pero libres de contrato, por medio del método yobiyose imin, es decir, el llamado por parientes y amigos (visto también en la inmigración italiana espontánea).

Un caso particularmente notable de éxito de estos inmigrantes se dio en el valle de Chancay. Ikumatsu Okada y su socio Hatsusaburo Motonishi luego de ser peones al llegar en el contingente de 1899, montaron un negocio de venta al consumidor de productos diarios y algodón en Chancay, creciendo a tal punto que en 1923 Okada tuvo que alquilar dos haciendas, La Huaca y Jecuán y en 1926 Caqui y en 1931, Miraflores y Jesús del Valle, a fin de abastecerse del algodón y demás productos, utilizando moderna maquinaria industrial. En 1941 Okada se contaba entre los empresarios más exitosos del Perú, al punto que el Emperador Hirohito le entregó una condecoración a través de un enviado especial, y también fue premiado por el General Sanchez Cerro, presidente del país en aquel momento.

El caso de Okada fue replicado por otros inmigrantes japoneses quienes fundaron negocios exitosos como Carlos Chiyoteru Hiraoka, Mitsuyoshi Furukawa, Kamekichi Miyasato, Emilio Hideo Matsushita y Julio Soichi Ikeda (Avícola San Fernando); la razón del éxito comercial de los japoneses radicaba en sus precios bajos, la concesión de crédito a sus clientes, el abrir inclusive 24 horas al día sus negocios, además de buen trato y el uso del pandero entre connnacionales (reunir cantidades de dinero en forma de préstamo entre los miembros de la colonia para uno de sus integrantes el cual luego se pagaba en cuotas), ocupando el puesto antes llenado por los italianos bodegueros.

Luego del bombardeo japonés en Pearl Harbor en 1941 dentro del contexto de la II Guerra Mundial, el Perú declara la guerra al Japón y deporta a cerca de 1800 empresarios japoneses (incluyendo a Okada) a campos de reclusión en Estados Unidos. Al final de la guerra, alrededor de un centenar de los mismos regresaron al Perú, esparciéndose en resto de regreso a Japón, en Estados Unidos y falleciendo otros. Actualmente la presencia de la colonia japonesa y sobre todo de sus descendientes, es bastante notoria -igual que la china- constituyendo parte de la identidad nacional peruana contemporánea.

NOTA: A través del blog de Ricardo Mitsuya me entero de las prefecturas japonesas de las cuales partieron los inmigrantes venidos al Perú: NIIGATA – YAMAGUCHI – HIROSHIMA – OKAYAMA – TOKYO – IBARAGUI – FUKUOKA – EHIME – KUMAMOTO – KAGAWA – FUKUI – SHIZUOKA – OKINAWA – SAGA – FUKUSHIMA – SHIGA – YAMANASHI – WAKAYAMA – MIE – KAGOSHIMA – OITA – GUIFU – CHIBA – MIYAGUI – KANAGAWA – AICHI – TOCHIGUI – KOCHI – SHIMANE – NAGASAKI – TOTTORI – YAMAGATA – IWATE – TOYAMA – ISHIKAWA – MIYAZAKI – AKITA – HOKKAIDO – NAGANO – TOKUSHIMA – HYOGO – SAITAMA – AOMORI – OSAKA – GUMMA – KYOTO - NARA. Casi casi, de todo el Japón.

Nota2: Con motivo del centenario de la Independencia la colonia japonesa en el Perú obsequió al país una estatua monumental de Manco Cápac, el primer Inca fundador del Imperio, la cual se colocó en un inicio en la primera cuadra de la Av. Manco Cápac en La Victoria para posteriormente ser reubicada en la Plaza Manco Cápac. Es importante señalar al respecto que mientras el resto de colonias obsequiaba presentes de estilo claramente europeo (estadio de fútbol, museo, reloj, fuente, etc) los japoneses obsequiaban algo que negaba el gobierno desde el inicio de la República: el origen indígena del Perú, origen al cual le achacaban todos los problemas del país. Interesante ejemplo de cómo una colectividad "extranjera" de manera simbólica pudo haber llamado la atención a la clase dirigente de no gobernar de espaldas al país sino para el país.









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(1) Amelia Morimoto: Los empresarios nikkei en Perú. En: Cuando Oriente llegó a América. BID 2004
(2) Alejandro Garland. Reseña industrial del Perú, 1905
(3) Alberto Flores Galindo. Buscando un inca: identidad y utopia en los Andes. Publicado por Editorial Horizonte, 1994
(4) Cronograma de la Inmigración Japonesa al Perú (Ricardo Mitsuya):
http://blogdelpeta.wordpress.com/2009/01/24/cronograma-de-la-inmigracion-japonesa-al-peru/
(5) Doris Moromisato: Ser Nikkei en el Peru: Una marca de identidad. Poder, fama y reconocimento social. Nikkei en espacios públicos y políticos del Perú. 2007年6月13日(水)

* Inauguración del Monumento a Manco Cápac en 1926, en la plaza de armas de La Victoria, donada por la colonia japonesa por el centenario de la independencia del Perú. Se encuentran en la foto el Presidente del Perú Augusto B. Leguía; el Ministro japonés Yamasaki Keichi; el presidente de la Sociedad Central Japonesa, Kitsutani Seguma; el presidente de la Comisión pro Monumento, Morimoto Ichitaro; y Monseñor Emilio Tison. (Fotografía tomada de www.apj.org.pe)

1 comentario:

Anónimo dijo...

buena informacion me ayudo mucho en mi rporte
!...tanks..!