martes, 2 de diciembre de 2008

Pozuzo (primera parte)


Portada de Pozuzo

La formación de la colonia agraria de Pozuzo es una historia fascinante y admirable; a mi entender resume la temática inmigratoria general del siglo XIX en el Perú, puesto que cada evento que sucedió se explica plenamente por la idiosincracia de la clase gobernante peruana de la (entonces) joven república. Une asimismo los sueños de una gigantesco proyecto colonizador junto con el sueño de la navegación interoceánica que conectara el Atlántico con el Pacífico, varias décadas antes de la construcción del canal de Panamá, y los sueños de un barón alemán quien ante la millonaria emigración de los países alemanes, buscaba un futuro promisorio para sus compatriotas. Sobre la historia de Pozuzo quedan muchas especulaciones sobre el cómo pudo ser la historia del Perú de haberse concretado los enormes proyectos iniciales de navegación, asi como el triste olvido al que se condenó a la colonia entonces formada durante muchas décadas, para resurgir nuevamente en un boom turístico de cada vez mayores proporciones a fines del siglo XX. Otro punto notable es que el próximo año se celebran los 150 años de la fundación de la colonia de Pozuzo, localidad que será sede del 7mo encuentro de Comunidades Alemanas de América Latina (CAAL 2009) - Siebtes Treffen der deutschen Gemeinschaften Lateinamerikas.



Jóvenes de Pozuzo - Fotografía de EDUARDO HIROSE*.

Antes de proseguir hay que recordar las diferencias entre inmigración y colonización. Si bien la inmigración se puede dar hacia zonas urbanas, la colonización es un fenómeno de asentamiento en localidades previamente despobladas y para el caso de Pozuzo, prácticamente desconocidas. Si bien existen restos de cerámicas y aretesanías que delatan la presencia de habitantes precolombinos en la zona del valle del río Pozuzo, no se hallaba poblada la región al momento de la colonización. Ni siquiera habían vías de comunicación construidas por el hombre hacia la zona, y los mapas geográficos construidos al momento estaban incompletos o eran inexactos. Además de la agreste geografía de la zona, se suman las enfermedades endémicas de la región (malaria, fiebre amarilla) y la presencia de nativos amazónicos escasamente contactados en ese momento, en contra de la nueva colonia. En resumen, el que una colonia en medio de la selva, carente de vías de comunicación fluidas con el exterior, siguiese existiendo sin que sus habitantes abandonen la zona es admirable. Claro que existen explicaciones para ello, dadas la idiosincracia de los colonos escogidos para el proyecto, así como el hallarse acompañados de un guía espiritual con una fortaleza tremenda, pero no por ello podemos minimizar la continuidad de la colonia. Hechas estas aclaraciones, comenzamos el post.

Desde el nacimiento de la República del Perú, el tema de la inmigración europea estuvo presente de manera importante. La inmigración era esperada y deseada por la mayoría de la clase gobernante peruana, una inmigración específicamente europea, ya que se pensaba que sólo una inmigración de hombres fuertes europeos sacará del marasmo a la actividad económica peruana. Dentro de las muchas concepciones -erróneas- de la época podemos señalar la "indolencia" del indio peruano, a la cual se achacaba el atraso en el que se hallaba sumida la agricultura y la actividad industrial del país; con respecto a la mayoría de la clase política gobernante del Perú, se consideraba como "impropio" que un criollo trabajase el campo o se dedique a actividades mercantiles, motivo por el que los negocios peruanos de la época estaban en manos de los inmigrantes italianos, franceses y alemanes (de acuerdo a las crónicas de Gerstäecker) en un inicio para luego pasar a manos de inmigrantes chinos y japoneses. Se pensaba que los europeos traerían "progreso" al país debido a su conducta proactiva, a los conocimientos capitalistas y habilidades técnicas industriales traídas de Europa, así como sus habilidades comerciales y contactos con el mercado mundial, mercado al cual el Perú aun no estaba insertado. Otro factor que les permitía a los europeos el acceso a la sociedad peruana gobernante de entonces era el color de su piel, pues eran bien visto el matrimonio con europeos y de ésta manera tenían un factor más a favor de escalar posiciones socialmente.


Torneo de cintas - Oxapampa

Una de las discusiones sobre qué tipo de inmigrante europeo convenía al país, era la preferencia (y disonancia) de los países meridionales versus los septentrionales. Clemente Palma define básicamente que el inmigrante alemán era el idóneo para el Perú, mencionando cualidades físicas, artísticas y culturales; mientras que Arrigoni prefería a los italianos dadas la similitud de su idiosincracia con los peruanos. Con base a ello, el profesor Bonfiglio menciona incluso la existencia de un "ranking étnico" cuyos primeros lugares son ocupados por alemanes y británicos mientras que los italianos estaban por debajo de ellos. Curiosamente (y aquí la disonancia) el mayor número de inmigrantes europeos llegados al Perú en el siglo XIX fueron italianos, primando en ellos la inmigración espontánea y el llamado familiar aunque también hubo intentos de colonización organizada por el Estado (como el ya reseñado caso de Chanchamayo). Un factor importante (capital para el caso de Pozuzo) fue también la religión, puesto que en el siglo XIX el Perú tenía como única religión la católica, estando las demás religiones proscritas de ejercerse de manera pública, así como los fallecidos de religión no católica impedidos de ser enterrados en los cementerios públicos. Este factor religioso abonaba en favor de los italianos y de algunos alemanes, como los del sur o los austriacos. Sin embargo, otro factor a tener en cuenta es también la existencia de buenas relaciones en general de la colonia italiana con la clase gobernante peruana, y la de una cierta rivalidad con los austriacos por los conflictos europeos fronterizos de entonces, lo que llevó en algunos casos a la indisposición de la colectividad peruana con los inmigrantes austriacos (señalado por Scherzer en su viaje).

Dentro de los antecedentes legales a la formación de la colonia de Pozuzo cabe mencionarse el decreto del 14 de marzo de 1835 dado por Salaverry donde se señala que todo individuo de cualquier parte del globo era ciudadano del Perú desde que se inscriba en el Registro civil. Dicho decreto fue derogado al mes siguiente, mencionándose que no era un decreto, sino un proyecto ya insubsistente. El 17 de noviembre de 1849 se decreta la ley general de inmigración (conocida como "ley chinesca") basada en el grado de postración de la agricultura, en donde se favorecía y se estimulaba la inmigración con primas de 30 pesos por persona a los introductores de colonos de 10 a 40 años, cuyo número no bajase de 50. Ésta fue derogada el 17 de noviembre de 1853, debido a que desde el 26 de febrero de 1850 al 5 de julio de 1853 habían sido introducidos al Perú 3932 colonos (2516 chinos, 320 irlandeses traídos por Juan Gallagher y 1096 alemanes traídos por José Antolín Rodulfo), los cuales no habían encontrado las condiciones adecuadas para desenvolverse como ya hemos señalado.

Un personaje capital en la formación de la colonia de Pozuzo fue Kuno Damián Freiherr (Barón) de Schutz-Holzhausen. Nacido en Camberg (ducado de Nassau) el 15 de febrero de 1825, católico, estudió en las universidades de Viena y Heidelberg y se especializó en agricultura y administración en Gissen. Muy joven, partió rumbo a Texas en 1846, motivado por la masiva emigración (Auswanderug) alemana hacia América, a fin de conocer el destino de sus compatriotas, visitando el Adelsverein (Sociedad para la protección de inmigrantes alemanes en Texas) compuesta por el Duque de Nassau, el Príncipe Leiningen, el Conde von Castell, el Príncipe Federico de Prusia, el Duque Ernesto de Saxe-Couburg y los príncipes de Solms-Braunfels y Wied, entre otros; siendo testigo del fracaso de dicho proyecto. En 1849 viaja hacia California y México hasta 1852, buscando una región apropiada para la inmigración alemana. Había constatado que los inmigrantes alemanes llegados a Norteamérica rápidamente olvidaban sus costumbres, su idioma y se asimilaban al modo de vida norteamericano, y pensó que convendría ubicar a los inmigrantes en Sudamérica, región en donde eran bien considerados por las sociedades criollas:

"aún el alemán más sencillo se da cuenta que es la raza preferida, en lugar donde la aristocracia de raza es tan importante, mientras que en Norteamérica tiene que obedecer las reglas de los yankees. La mayoría de emigrantes a Norteamérica copia al yankee en todo aspecto y muy pronto se siente avergonzado de hablar en su lengua ya que se le trata condesprecio. En Sudamérica por el contrario, los alemanes son el ejemplo de trabajo que todos quieren copiar"



Rejistro Oficial de 1853

En 1853 llega al Callao, siendo su destino final Chile, país en cuyo sur el clima era bastante similar a Alemania y en donde los proyectos de colonización alemana venían desarrollándose estimulados por el gobierno. Estando en Lima conoció a Juan Manuel Tirado, ministro de relaciones exteriores, quien al enterarse de sus proyectos lo convence de no ir más al sur y de establecer las colonias alemanas proyectadas en Perú, en la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes, para lo cual se construiría un ferrocarril desde la costa hacia un río navegable que llegue hasta el Amazonas y por ésta vía unir el Pacífico con el Atlántico, empresa titánica que Schutz creyó posible debido al boom económico que vivía el Perú gracias al guano.



Recorrido del Río Amazonas y la conexión Pacífico-Atlántico

Schutz viaja personalmente (incluso se le expide una carta de naturalización de acuerdo al Rejistro Oficial de 1853) junto con el ministro Tirado hasta Caballococha, punto en donde viajó en canoa hasta Manaos. Convencido de la factibilidad del proyecto y en sociedad con el minero de Pasco Manuel Ijurra, firma un primer contrato con el gobierno peruano para traer 13 000 colonos a las llanuras amazónicas del Perú, el cual se admite el 4 de junio de 1853, con las siguientes características:

- Un plazo de seis años para traer el número establecido de colonos.
- Los colonos deberán ser gente robusta de buenas costumbres y con oficio conocido.
- Se pagará a Schutz e Ijurra 30 pesos por cada colono.
- La fecha de introducción de los colonos a más tardar sería en setiembre de 1854
- Se les dará a Schutz e Ijurra 16 fanegadas de terreno por cada inmigrado, y ellos les entregarán a los colonos lo que les corresponda.
- Si a los 18 meses no se estableciera la navegación por vapores nacionales en el amazonas, el contrato queda sin efecto.
- Los inmigrados adquieren la nacionalidad peruana, con todos sus derechos y obligaciones, entre otras.

Como vemos, un plan de colonización perfecto. O casi...








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(1) Elisabeth Habicher-Schwartz. Pozuzo: tiroleses, renanos y bávaros en la selva del Perú. 2008
(2) Natalia Sobrevilla Perea. La colonia de Pozuzo. En: Giovanni Bonfiglio. La Presencia Europea en el Perú. Fondo Editorial del Congreso del Perú. 2001
(3) Gonzalo Portocarrero. El fundamento invisible: Función y lugar de las ideas racistas en la República aristocrática. En: Aldo Panfichi. Mundos interiores. Universidad del Pacífico 2004.
(4) Patricia Oliart. Poniendo a cada quien en su lugar: estereotipos raciales y sexuales en la Lima del siglo XIX. En: Aldo Panfichi. Mundos interiores. Universidad del Pacífico 2004.
(5) Jorge Basadre Grohmann. Historia de la República del Perú. Editorial El Comercio 2001.
* Eduardo Hirose es un destacado fotógrafo profesional peruano, descendiente de inmigrantes japoneses, quien ha presentado en diversas partes del Perú y del extranjero exposiciones fotográficas sobre Pozuzo. Su dirección web es http://www.eduardohirose.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo malo que aqui en el Peru vinieron europeos por puchitos; nada mas. No fue como en Argentina, Brazil o en los Estados Unidos, grandes canitidades de inmigrantes europeos alla. En el Peru hubiesen dejado buenos aportes a nuestro pais; pero las idiotas autoridades, y sobretodo, la iglesia catolica no permitia la llegada de protestantes y judios a nuestro pais: que tarados.

Eduardo Salazar dijo...

Estimado anonimo: Le pido que no emita opiniones con dicho lenguaje. Sobre la religion y la inmigracion hay un ensayo interesante publicado por Fernando Armas Asin titulado "Liberales, protestantes y masones. Modernidad y tolerancia religiosa: Perú siglo XIX".
Cordialmente,
Eduardo Salazar