lunes, 2 de enero de 2012

Homenaje a Luis Banchero Rossi



El gran Capitán: Luis Banchero Rossi
Lima -

Hace cuarenta años, el 1 de enero de 1972, el ingeniero Luis Banchero Rossi pasó a la eternidad. Sus familiares y todos aquellos que lo conocían, acusaron el golpe al enterarse de su temprana y absurda muerte. Había sido asesinado en un confuso hecho en su residencia de Chaclacayo.

Su adorada madre, doña Florentina; sus queridos hermanos Juan, Olga y Mary; sus cuñados Enrique y Orlando; sus sobrinos (Agois-Banchero y Cerrutti-Banchero); familiares y amigos, así como ejecutivos y trabajadores del grupo Banchero, lamentaban, por cierto, esa irreparable pérdida.

La prensa nacional y extranjera informaban de tal suceso.

Hoy podemos decir que su trágica y prematura muerte, en la plenitud y madurez de sus facultades, significó una gran pérdida para la nación que dejó de contar con el aporte y el empuje de quien, por mérito propio y por muchas y variadas razones, fue calificado como el peruano que más fuentes de trabajo había aportado al país.

SUS INICIOS. Banchero Rossi nació en Tacna el 11 de octubre de 1929, año de la reincorporación de ese departamento al seno patrio. Estudió primaria y secundaria en colegios estatales, demostrando capacidad e inteligencia. Culminó sus estudios secundarios en el colegio Coronel Bolognesi en el año 1945, con diploma de excelencia, mérito a su esfuerzo, disciplina y perseverancia.

Se ganó el respeto y admiración de sus compañeros de estudios, algunos de los cuales fueron, posteriormente, sus más cercanos colaboradores como Mario Castro Loureiro (piloto de su avión Fokker particular); Esteban Fantapie (gerente de cómputo); y Alfonzo Elejalde (gerente de finanzas de Oyssa, una de sus diversas empresas).

Sus primeras inquietudes empresariales tienen como escenario la ciudad de Trujillo donde había estudiado ingeniería química. Allí se lo recuerda haciendo sus primeros pinitos. Se inició elaborando y vendiendo jabón en barra en la pequeña industria de su tío Benito Rossi. Luego entraría a laborar en la distribuidora comercial Manucci, dedicándose a la venta de melaza, alcohol, ron de quemar, lubricantes, implementos, maquinaria y equipo agrícola.

COQUETEOS CON EL MAR. Por razones de trabajo visitaba frecuentemente el puerto de Chimbote y, de regreso, compraba pescado fresco para venderlo en el mercado de Trujillo. Fue Chimbote donde más tarde iniciaría sus operaciones pesqueras, seguramente por algún presentimiento o visión empresarial a futuro. De esta manera se entregó de lleno a la industria pesquera, sobre la cual, años después, reposarían gran parte de sus proyectos empresariales.

En 1955 se asoció con don Carlos Manucci, fundando su primera fábrica en octubre de ese año. Un acontecimiento de gran alegría para él y sus trabajadores fue ver como "Florida" empezaba a producir. Después de superar una serie de obstáculos, como la escasez de bonito, materia prima para la actividad conservera, Banchero Rossi adquirió su primera embarcación pesquera de 51 pies, la que sería el inicio de una de las más importantes flotas pesqueras del país.

INQUIETO EMPRENDEDOR. Las aspiraciones empresariales no tenían sosiego en este pujante y joven empresario. Así, al año siguiente, da otro gran paso al asociarse con Wilbur Ellis, un experimentado inversionista de la pesca industrial con quien forma la Compañía Industrial Pesquera del Pacífico Sur, una planta de harina y aceite de pescado que, posteriormente, se llamó "Pesquera Humboldt".

Pero las proyecciones de Banchero no tenían límites y buscó nuevos inversionistas. Fue así como se asoció con Martin Bogdanovich, propietario de la Star Kist Peruana, logrando formar su tercera gran empresa, la pesquera "Los Ferroles". Posteriormente compraría plantas y equipos usados en Monterrey (México) y California (EE.UU.), dándole un nuevo impulso a su conglomerado empresarial.

Nuevas inversiones se abrieron paso desde Punta de Pejerrey hasta el puerto de Ilo, con nuevas plantas de harina y aceite de pescado, instaladas en casi toda la costa peruana. De ello son testigos Chimbote, Chicama, Supe, Huarmey, Huacho, Casma, Callao, Cerro Azul, Pisco, La Planchada y Mollendo.

FLOTA PESQUERA Y ASTILLEROS. De esta forma llegó a contar con una flota pesquera de más de 200 bolicheras, identificadas con los colores verde, blanco y rojo. Sus fábricas producían grandes cantidades de harina y aceite de pescado, productos de gran demanda mundial que, por lo demás, retornaban al país convertidos en divisas para el desarrollo nacional.

Pero Banchero no se quedó allí. En 1962 incursionó en la construcción de embarcaciones pesqueras instalando astilleros en el Callao y Chimbote. También se abrió paso en la venta de pescado para consumo humano.

INDUSTRIA EDITORIAL. En junio de 1962 puso su mira en un terreno diferente. Lanzó el diario "Sur" en Tacna, lo que hoy es "Correo" de esa ciudad. Un año después instaló plantas de impresión en Piura, Arequipa, Huancayo y Lima para imprimir el diario "Correo" en esas ciudades. Fue de esta manera como apareció Empresa Periodística Nacional S.A. (Epensa). En 1968 gana las calles el diario "Ojo", hermano menor de "Correo", pero con su propia personalidad, más juguetón, más enraizado en la gente joven y con amplia llegada en los sectores populares emergentes.

El Grupo Banchero centralizó el control y operaciones de sus empresas en un edificio del Centro de Lima, en el jirón Huancavelica, donde funcionaba la empresa "Operaciones y Servicios S.A." (Oyssa) que contó con uno de los primeros sistemas de cómputo de la IBM 360 en el Perú.

LAS 200 MILLAS. Banchero Rossi fue el pionero e impulsor de la ocupación del mar peruano. Pensaba y expresaba que la mejor defensa de la tesis de las 200 millas se consolidaba y afianzaba con el real uso y explotación del mar peruano.

Luis Banchero Rossi tuvo una vida cronológica relativamente breve, pero larga en realizaciones. Cuentan sus familiares que era amable, sensible y cariñoso.

Sus amigos lo consideraban una persona honesta y trabajadora, hombre cordial y servicial, alegre y conversador. Para los empresarios era digno de admiración por su forma de ser, no sólo como persona sino como peruano. Era la imagen del empresario que cree en el desarrollo económico a base del esfuerzo, del trabajo conjunto y de la inversión. Era audaz, arriesgaba todo. Parecía que no le quedaba tiempo para nada más, solo para trabajar.

Con él nació el prototipo del empresario peruano moderno, que ama al Perú y a su gente. Mantenía un radiante optimismo, pero el éxito no le dio solemnidad. El país esperaba mucho más de él.

MUY VERSATIL. Las empresas que había forjado se multiplicaron en muy corto tiempo. Banchero Rossi incursionó en diversas actividades. Fue director del Banco de Crédito, constituyó la empresa Naviera Humboldt, adquirió más de cinco barcos graneleros (entre ellos el "Huandoy" y el "Salcantay"), fue propietario de la aseguradora "Panamericana", especializada en seguros de pesca, fundó "Editoriales Unidas" (dedicada a la impresión en papel), incursionó en minería de oro y plata en Puno y Acarí (Arequipa), y hasta fue promotor del equipo de fútbol Defensor Lima.

Dirigió "Correo" en un momento difícil para la democracia en el Perú, pero impuso sensatez en su línea editorial, demostrando una esclarecida y profunda conciencia nacional.

MUY HUMANO. Siendo presidente de la Sociedad Nacional de Pesquería, promocionó la investigación científica del océano Pacífico, cediendo un barco de investigación a Imarpe. Pero no solo eso, también donó equipos para impulsar la pesca artesanal y la conservación de sus productos.

De él se ha dicho que fue un profesional digno, un ciudadano ejemplar, un hombre de empresa, magnate y propietario de uno de los grupos empresariales más grandes del Perú, cuya obra siempre estuvo al servicio de su país al que tanto amaba.

Convirtió al Perú en un gigante pesquero, pues levantó un emporio industrial pesquero de la nada, en un país de economía incipiente donde hacer empresa era no solo un riesgo sino, también, una proeza. Apoyó innumerables proyectos sociales como la Caja Social del Pescador, la Central Hidroeléctrica del Mantaro y la creación de un puerto comercial industrial en Morro Sama (Tacna).

UN EJEMPLO. Que la vida de Luis Banchero Rossi sea un bello ejemplo de valores para la juventud actual, porque fue el prototipo y paradigma de la nueva clase empresarial nacional, porque supo derrotar las dificultades con su espíritu triunfador, siendo el gran constructor de la industria pesquera peruana y el motor principal para ubicar al Perú en el primer plano mundial de la pesca, demostrando con su acción, obra y pensamiento la importancia que tiene para cualquier país en desarrollo la explotación de sus recursos naturales, mediante la inversión privada, pero con responsabilidad social. En síntesis, es un verdadero símbolo y ejemplo de una vida dedicada íntegramente al trabajo y al Perú.

(Juan Hurtado Rossi)



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Articulo aparecido en Correo, edicion del 1 de enero de 2012.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Un excelente artículo. Uno de los mejores hombres del siglo pasado que tuvimos la suerte de tenerlo con nosotros. Gracias por hacernos recordar la historia y saber que sí hay grandes seres humanos en el Perú.

Eduardo Salazar dijo...

Gracias, el articulo aparecio en "Correo", no es de mi autoria, solo lo he difundido.
Saludos cordiales,

Eduardo Salazar

Anónimo dijo...

Lo asesinaron por tener carisma, aqui en Perú al bueno lo asesinan y los malos felices de la vida; así es, entraba el gobierno de Velasco, y sus empresas fueron el sacrificio, la carnada perfecta que el resto de poderosos del Perú sacrificarian, lo envidiaban, ya saben esos grupos los cuales no es necesario mencionar, un verdadero empresario no depende de la banca ni de los créditos.

Eduardo Salazar dijo...

El objetivo del articulo (y por lo que lo publique, ya que no es escrito por mi, sino publicado por el diario "Correo") es hacer un homenaje a Don Luis Banchero, no hacer implicaciones sobre su fallecimiento. Espero sepa comprender el objetivo del blog.

Saludos cordiales.
Eduardo Salazar

HjorgeV dijo...

Hola Eduardo:

Existe toda una tradición panegírica en nuestro país. Lo blanco se puede convertir en celeste, para luego reclamar su 'azulidad'. Y al revés.

Balzac preguntaba: ¿De cuántas infamias se compone el éxito?

Si algo nos están demostrando estos tiempos actuales, es el carácter oportunista, socialmente irresponsable y esencialmente inescrupuloso de los negocios.

El capital se define básicamente por su capacidad para reproducirse.

Está permanentemente atento a esa oportunidad, no le importan las consecuencias sociales (porque esa no es su meta) y, si hay que sacar los codos y algo más para conseguirlo, lo hace.

La alternativa es decrecer, o sea, su desaparición.

Un estudio sobre Banchero Rossi y sus negocios desde otras perspectivas (no solo halagüeñas) sería, por esto, algo interesantísimo también.

Saludos desde los arrabales de Colonia
HjV

Eduardo Salazar dijo...

Hola Jorge, que tal?
Si, creo que la vida del Banchero empresario fue menos idealista que la descrita en el articulo.

Con este crack de las inmobiliarias (dicen que superior al del 29, pero de momento no he visto consecuencias mayores como las que hubo en el 29) me parece que el capitalismo puro y duro ha quedado (nuevamente) en evidencia y desprestigiado.

Saludos cordiales,
Eduardo