domingo, 30 de noviembre de 2008

Viajeros alemanes al Perú (III): Johann Jacob von Tschudi



Johann Jakob von Tschudi

Johann Jacob von Tschudi nació en Suiza, en el cantón de Glaris el 25 de julio de 1818. Cursó estudios en las universidades de Neuchatel, Leyden y París, graduándose de doctor en medicina y filosofía. Había conocido y estudiado al lado del gran Alexander von Humboldt en Berlín y del profesor Cuvier de París. La época en que realizó sus viajes al Perú fue una época bastante especial, Tschudi fue uno de los primeros viajeros "alemanes" en llegar al país y dedicarse a su estudio, si bien es cierto Eduard Poeppig ya había editado en Leipzig en 1836 su "Reise in Chile, Peru und auf dem Amazonenstrome während der jahre 1827-1832", Tschudi dedicó varios años a estudiar exclusivamente el Perú, país por demás ignoto entre los europeos no españoles y que había logrado recientemente la independencia.

Se embarca en el barco "Edmond" el 27 de febrero de 1838 en el puerto de Havre, y llega al Callao el 24 de agosto de 1838, luego de haber pasado por Chiloé, Punta Arenas, Valparaíso, Santiago y las islas de Juan Fernández. Cuando llegó al Callao, una escuadra de guerra chilena se dirigía al Perú en tiempos de la Confederación Perú-Boliviana, motivo por el cual el gobierno de Santa Cruz se enfrentaba al gobierno restaurador de Gamarra y necesitaba comprar barcos, por lo que adquirió el "Edmond" ni bien llegó para uso militar.

Pese al bloqueo militar del Callao y la caótica situación política del país, desembarca y comienza a recorrer y describir el Perú. Tschudi encontró a un Callao guarecido ante la inminencia del bombardeo de la escuadra chilena, por este motivo no encontró transporte para ir hacia Lima, motivo por el que se le concedió un salvoconducto en el Castillo Real Felipe para emprender el camino y en medio de este empieza la batalla, llegando hasta las líneas chilenas en Bellavista en donde un oficial chileno lo reconoció al haberle atendido en Santiago y le brindó las garantías del caso para seguir hacia Lima, de donde tuvo que huir apresuradamente en una barca hacia Chorrillos, por las hostilidades hacia los extranjeros que eran identificados como "santacrucistas". Recién en febrero de 1839, al terminar las hostilidades con la victoria de Gamarra, pudo Tschudi trabajar con tranquilidad en sus descripciones. Era un viajero naturalista típico del siglo XIX, incansable descriptor de los paisajes que recorría, en sus descripciones anotaba comentarios humorísticos así como profundas reflexiones, iniciando una vasta obra precursora de otros científicos como Raimondi.



Carnaval en Ica

Un apoyo importante que tuvo para sus investigaciones, fue el contacto epistolar que mantenía con Darwin, quien en su célebre expedición científica, ya había recorrido el Perú. Se establece en Lima donde trabaja como médico, adquiriendo gran prestigio entre la clase acomodada limeña, en marzo de 1839 viaja hacia la Sierra Central y Jauja; en 1841 parte rumbo a Paramonga, Chancay y Huacho, donde permanece 6 meses observando la fauna marina. También describe personajes típicos del siglo XIX, un "padre Requena", cura de pueblo aficionado a los placeres y progenitor de un buen grupo de "sobrinos"; así como "don Simón", español que había conocido a Humboldt. En 1841 viaja hacia Cerro de Pasco y Huánuco, internándose para 1842 en el valle de Chanchamayo. Es en este viaje a Pasco que recibe la noticia de la enfermedad del Barón von Winterfeld, a quien auxilia y traslada a Lima, salvándole la vida. En julio de ese año viaja hacia Ica y Pisco, alojándose en casa del hacendado y político Domingo Elías. Es interesante revisar la carta que en febrero de 1842 le escribe a su amigo Escher, en donde enumera las tareas a culminar antes de regresar a Suiza:

1. Elaborar un mapa geográfico preciso del Perú.
2. Realizar una descripción histórica, geográfica y estadística del Perú.
3. Escribir un relato de sus viajes.
4. Elaborar un mapa geográfico de las cordilleras que aun no existe, pues Humboldt sólo pudo esbozarlo.
5. Establecer colecciones completas de todos los animales y plantas del Perú.
6. Escribir una obra sobre la fauna del Perú, con láminas.
7. Escribir una obra sobre la flora del Perú.
8. Escribir un estudio filosófico sobre anatomía y fisiología comparada.

Como vemos, tenía sus metas trazadas, muy grandes y difíciles de completar, las cuales realizó en la medida de las posiblidades que tuvo en el siglo XIX.

Fue uno de los primeros en describir "la saya y manto", vestimenta típica de las damas limeñas de entonces (las tapadas), así como la actividad cultural de Lima, asistiendo a las obras teatrales "Romeo y Julieta", "El barbero de Sevilla" y "Lucía de Lammermoor" entre otras, asimismo describe el jolgorio de la vida estival de la clase alta limeña en el balneario de Chorrillos (a la luz de lo que he leído, un precursor decimonónico del actual Boulevard de Asia).



Palacio Tschudi

Regresa a Europa en 1843 luego de una breve estancia en Argentina y Brasil, visita a Humboldt en Berlín y se establece en Viena, publicando "El Perú: Esbozos de viajes realizados entre 1838-1842" (edición recientemente traducida y publicada por primera vez de manera completa en castellano por el Fondo Editorial de la PUCP). En 1851 edita junto a Mariano de Rivero "Antiguedades peruanas" en idioma castellano, la primera obra científica sobre el estudio de la arqueología en el Perú, en donde realiza una descripción minuciosa con planos, de un palacio chimú en el norte del Perú, al cual se le conoce en la actualidad como Palacio Tschudi. Y en 1853 publica "Die Kechua-Sprache", el primer estudio moderno del idioma quechua y también publica el texto transcrito del célebre drama incaico "Ollantay".

En 1857 zarpa nuevamente de Lisboa rumbo a Sudamérica, pasa por Brasil y Argentina, yendo por tierra hacia Chile y cruzando el desierto de Atacama, pasa a Santiago y Valparaíso donde se encuentra con Bernardo Philippi (científico alemán promotor de la inmigración alemana a Chile), pasa por Arica en donde se encuentra al pintor Juan Rugendas y con el (entonces) joven médico Ernest Middendorf (de quien hablaremos en otro post).

Llega a La Paz en 1858 estudiando la cultura Tiahuanaco, en noviembre parte hacia Arequipa e Islay en donde se embarca rumbo al Callao y aborda el Ferrocarril Lima-Callao (inaugurado en 1851, siendo el primer ferrocarril de américa del sur), encontrándose con Raimondi en Lima. En diciembre de 1858 sale rumbo a Guayaquil, Panamá y finalmente regresa al puerto de Southampton en 1859.

Su último viaje a América del sur fue en 1860 como Ministro de Suiza, hacia el Brasil del emperador Pedro II, para averiguar el estado de las colonias suizas en tierras brasileñas. Recorre el Amazonas y el estado de Minas Gerais entre 1860 y 1862, al año siguiente parte a Viena donde fallece en 1889.







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(1) Estuardo Núñez. Johann Jacob von Tschudi (1818-1889). Boletín de Lima 1999; n° 117, pp:8-14
(2) Johann Jakob von Tschudi: El Perú. Esbozos de viajes ralizados entee 1838-1842. Edición y traducción de Peter Kaulicke. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú 2003.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Viajeros alemanes al Perú (II): Friedrich Gerstaecker



Friedrich Wilhelm Christian Gerstäcker, 1846

Friedrich Wilhelm Christian Gerstäcker nació el 10 de mayo de 1816 en Hamburgo, hijo de Karl Friedrich Gerstäcker y de Luise Frederike Gerstäcker, ambos cantantes de ópera, quienes continuamente se mudaban de acuerdo a los trabajos conseguidos. Su padre fallece en 1825 de tuberculosis, y su madre envía a Gerstäcker con su hermana Molly a vivir con sus tíos en Braunschweig. Su tío lo educa para que se dedique al comercio en Kassel, pero Gerstäcker anuncia a los 19 años su decisión de irse a Estados Unidos a trabajar en una granja, debido a las lecturas que realizó de James Fenimore Cooper y los parajes idealizados de Norte América. Llega a Nueva York en 1837 y se establece en Arkansas, donde se dedica a la caza. Recorre Texas, Ohio, y Louisiana entre mayo de 1839 y febrero de 1840. Regresa a Alemania en 1843, publicando al año siguiente la novela de aventuras "Streif- und Jagdzüge durch die Vereinigten Staaten Nord-Amerikas", basada en sus viajes. En 1845 publica "Die Regulatoren in Arkansas", novela basada en vaqueros y asaltantes, "Cuadros del Misisipí" (1847) y "Los piratas del Misisipí" (1848). Estas novelas se caracterizaron por su estilo sencillo, sobrio, al modo de cartas familiares, estilo que marcó sus futuras novelas, llegando a ser considerado el mayor novelista de aventuras de la Alemania del siglo XIX.

Entre 1849 y 1852 viaja por el mundo, por Norte y Sur de América, California, Oceanía, Australia, Indias Orientales y Asia, recogiendo sus impresiones en sendos relatos mezclados con ficción, inaugurando el género "Lebensbild" (cuadro de vida), basado en el estilo realista del novecientos. A su regreso, escribe "Reise in Süd-Amerika", donde menciona su estancia en Perú.

Entre 1860 y 1861 viaja nuevamente a América del Sur, escribiendo una obra de dos volúmenes titulada "Achtzehn Monate in Süd-Amerika", deteniéndose minuciosamente en la descripción de las colonias alemanas asentadas en el territorio americano. Zarpa de Southampton en mayo de 1860, atraviesa Panamá en ferrocarril, viaja en vapor hasta Ecuador y llega a Quito. Pasa a Guayaquil, ciudad que describe como militarizada debido a la reciente revuelta militar y consigue un barco rumbo al Callao.

El 15 de diciembre de 1860 llega al Callao, no conteniendo su emoción al pisar suelo peruano, pero se desilusiona al no encontrar a los indios emplumados que se había figurado de acuerdo a los relatos leídos en su nuñez, sino en su lugar, a ciudadanos con trajes negros y vestidos a la moda europea. Redacta 200 páginas referidas a su estancia en Perú, Lima, su excursión a la sierra y selva peruanas, el Amazonas y la colonia alemana del Pozuzo. Para llegar a éste último destino, pasa por Cerro de Pasco en donde encuentra algunos alemanes operarios de las minas, artesanos y un médico llegados antes con el grupo de inmigrantes de 1857 (en otros post hablaremos de este grupo in extenso). Asimismo, describe coloridamente el "carnaval" limeño, sorprendido por las costumbres de echarse agua y embadurnar a los transeúntes con pintura y huevos rellenos, en medio del carnaval conoce a Garibaldi. Se entrevista también con el Mariscal Ramón Castilla en el balneario de Chorrillos, comunicándole las penurias y el aislamiento de la colonia del Pozuzo. El 20 de febrero de 1861 sale del Callao rumbo a Chile, recalando en Pisco y sus viñedos, las islas guaneras de Chincha, en las salitreras de Iquique y desembarca en Valparaíso. Un dato curioso, subrepticiamente se pensaba que Gerstäcker se dedicaba durante sus viajes al espionaje. Gerstäcker fallece en Braunschweig, Alemania, el 31 de mayo de 1872.

A continuación, algunos extractos de su libro:

"¡Por primera vez en mi vida en tierras peruanas! Esta es una sensación particular que no es fácil de describir, sino que debe ser sentida por uno mismo para poder tener una clara idea de ello. Perú, Pizarro, Robinson Crusoe, Campe, viejas imágenes del tiempo de la juventud, repentinamente cobraron vida... indios con plumas rojas, amarillas y azules en la cabeza y en torno a las caderas, con broches de oro en los brazos y piernas, y arcos de flechas y mazas en las manos... de todo esto no vi nada pero si bastante levitas y crenolinas... estación de ferrocarril, ya no podía dudar que me encontraba en un país completamente civilizado, impresión que no se debilitó con el hecho de haber visto echado a la calle un marinero borracho, donde permaneció extendido..."

"...Nuevamente se vieron los peruanos sin trabajadores... Los "honorables" alemanes tuvieron la preferencia para ingresar en lugar de los negros, y un tal llamado Rodulfo, peruano, envió felizmente la primera hornada a este país. No necesito mencionar más cómo les fue a ellos y cómo fueron tratados. De este asunto se ha hablado suficientemente en Alemania. Rodulfo, sin escrúpulo alguno, puso a los alemanes en pública subasta para dar a la gente, mediante un acuerdo, según él decía, para hacerles firmar su contrato... Aquellos alemanes que fueron introducidos por Rodulfo, se encuentran ahora dispersos en todo el país, habiendo permanecido muchos en Lima, donde representan casi todos los oficios, yéndoles bien a casi todos".

"Las limeñas tienen en eso una manera especial de llevarla que no está en la costumbre de ninguna otra república sudamericana. Estiran la mantilla sobre la frente y saben de tal manera hacer caer la punta de aquella que, de todo el rostro, sólo dejan ver el ojo izquierdo por permanecer descubierto. Las damas decentes deben proceder de este modo aun de día, pues en la noche es usurpada esta costumbre por la chusma ligera... Por numerosos que sean los alemanes, franceses e ingleses que estén distribuidos en la ciuda de Lima, todas las esquinas de la misma han sido tomadas en propiedad por los italianos, quienes han instalado allí una pulpería, negocio de abarrotes, un café o un bar..."

"Había visitado el Perú para ir a conocer la colonia alemana del Pozuzo, de la que tanto se hablaba en Alemania... la clase culta de alemanes en Lima, incluyendo hasta los incontables cónsules, nada sabía de tal colonia, como si no existiera. En realidad, la mayor parte sólo sabían de ella por lo que habían leído en el Augsburger Allgemeinen Zeitung... (En Cerro de Pasco) Se ha establecido allí toda clase de artesanos, entre ellos muchos alemanes, por lo que he podido saber la vida de sociedad transcurre alegre y activamente. Como en todas partes, allí están también los alemanes divididos en diversos partidos, los que no se pueden ver unos a otros. Es posible que hayan obrado así para no calumniar a su carácter nacional, quiá también haya obedecido a otras razones... Hubo algo que me llamó la atención en Cerro y fue el atuendo de los aborígenes e indios, los que con sus puntiagudos sombreros, hubieran podido equipararse a los tiroleses... muchos de ellos llevan también sombreros de fieltro... es así como dos nacionaes, en dos distintas partes del mundo, sabiendo difícilmente algo una de otra, han escogido el mismo atuendo, que está de acuerdo con sus necesidades."

"(Sobre Huánuco) Estas regiones están habitadas por una raza característica de hombres- no hay blancos ni indios tampoco, sino algo de ambos y muy a menudo de aquella que corresponde a lo que los peruanos señalan como cholo... significa aquí lo que en América del Norte se llama mestizo... en realidad no tiene por qué avergonzarse la gente de su sangre india, aunque no provenga completamente de un tronco de caciques, ya que en aquellos tismpos los habían más nobles que entre la gentuza española que se desparramó por estas costas..."


NOTA: Los comentarios sobre Pozuzo los reseñaré en otro post.





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(1) Friedrich Wilhelm Christian Gerstäcker (1816–1872). The Encyclopedia of Arkansas History and Culture. Disponible en http://www.encyclopediaofarkansas.net/encyclopedia/entry-detail.aspx?entryID=1656 (fotografía tomada de allí).
(2) Friedrich Wilhelm Christian Gerstäcker. Viaje por el Perú. Biblioteca Nacional del Perú, prólogo de Estuardo Núñez.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Viajeros alemanes al Perú (I): Karl Scherzer y la fragata Novara



Karl von Scherzer, 1857

El Perú del siglo XIX era una tierra extraña y desconocida para la Europa no española, a excepción de la República de Génova con la cual se mantenían lazos comerciales y migratorios desde antes de la Independencia. Bajo esta premisa y con el ideal decimonónico de los viajes de aventuras, las descripciones de parajes exóticos y novelas escritas sobre el tema proliferaban. Asimismo, la investigación científica alcanzaba altas cuotas como nunca antes se había visto y remecían los cimientos del conocimiento hasta ese momento establecido (los viajes de Charles Darwin revolucionaron hasta la religión). Y nuevamente, el Perú era un destino codiciado por sus riquezas naturales y su agreste geografía, que contaba como suyas la cordillera de los Andes y el nacimiento del río Amazonas, así como su rica cultura pre-hispánica; todo esto novedad a ojos de la europa no española.

Dentro de los viajeros que visitaron, describieron e ilustraron el Perú, se encuentran varios alemanes, el más notorio y recordado es Alexander von Humboldt quien gracias a un permiso especial concedido por la corte de España pudo aventurarse en la América Española en los años previos a la Independencia. Pero también hubo otros viajeros quienes visitaron el Perú Republicano (tema de este blog) y publicaron sendos textos sobre el país; como el austriaco Karl Scherzer, el suizo Johann von Tschudi y el hamburgués Friedrich Gerstacker (al utilizar el término "alemanes" me refiero a aquellos viajeros de la esfera de países de habla alemana de aquel entonces). Este post es sobre el primero de ellos.

Karl Scherzer nace en 1821, en la ciudad de Viena. Cursó estudios de medicina y geografía, asimismo se le menciona como naturalista de profesión. Uno de sus primeros viajes fue acompañado de Moritz Wagner, con destino a América del Norte, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua, San Salvador y las Antillas. A raíz de este viaje escribió "Reisen in nordamerika" en 1854 y "Wanderungen durch die Mittelamerikanischen Freistaaten" en 1857.

Discípulo de Humboldt, intervino en la expedición científica de la fragata de guerra "Novara", en la que estuvo acompañado por el dibujante Joseph Selleny. Zarparon del puerto mediterráneo (en aquel entonces austriaco) de Trieste y enrumbaron al estrecho de Gibraltar en abril de 1857. Antes de partir, se entrevistó con Humboldt, con J. Tschudi y con E. Poepping pidiéndoles consejos sobre los lugares a recorrer.



Indígenas en Java

Avanza por el Atlántico hasta llegar a Río de Janeiro, localidad en donde estuvieron varios meses y posteriormente zarparon rumbo a Africa, cruzando el Cabo de Buena Esperanza en octubre de 1857, pasan por Ceylan en enero de 1858 y en Madras (India) en febrero de 1858. Llegan en abril de ese año a Singapur y la isla de Java, para junio se hallaban en Filipinas y al mes siguiente en Hong Kong y Shangai; recorrieron Australia en noviembre en donde comentan la introducción de llamas y alpacas en Gales del Sur y Victoria, a cargo de Josué Weddington, inglés radicado en Santiago de Chile, con éxito notable.

En diciembre de 1858 parten a Nueva Zelandia, cruzan el Pacífico entre febrero y abril de 1859, llegando finalmente a Valparaíso, donde desembarcan los expedicionarios e investigan las regiones de Quillota y Valdivia, focos de inmigración alemana en Chile. En mayo de 1859 Scherzer regresa a Santiago en donde se entera del estallido de un conflicto en Europa el cual involucraba directamente a Austria y Francia, y siendo la fragata "Novara" un barco de guerra se hallaba en la obligación de regresar a Austria inmediatamente. La fragata "Novara" parte rumbo al Cabo de Hornos para luego cruzar el Atlántico hacia Gibraltar, pero Scherzer para poder cumplir sus objetivos y poder visitar Perú, pide un permiso especial de tal modo que parte por su cuenta en vapor al Perú y Panamá, para luego alcanzar a la "Novara" en el Atlántico.



Mujeres chilenas

A bordo del vapor "Callao" hace cortas escalas en Coquimbo e Iquique, luego en Arica, Islay, Pisco, durante las cuales se da tiempo para estudiar y describir los yacimientos salitreros de Tarapacá y la riqueza del guano de las islas de Chincha, para finalmente desembarcar en el Callao. Se queda en Lima por 19 días durante los cuales visita la Biblioteca Nacional y se entrevista con su director, el ilustrado sacerdote católico Francisco de Paula Vigil. Visita el recién construido edificio de la Penitenciaría de Lima, recorre los restos arqueológicos de Cajamarquilla y Pachacamác, describe el uso por parte de las damas limeñas de la "saya y el manto" (las tapadas), las corridas de toros y el balneario de Chorrillos. Se entrevista con el Mariscal Ramón Castilla, a la sazón Presidente del Perú y con importantes miembros de la colonia alemana como Wilhelm Brauns, Cónsul General de Hamburgo y jefe de la casa comercial Huth, Grüning & Co., Heinrich Berckemeyer, Cónsul de Bremen, Johann Gildemeister, Julius Pflücker y E.W. Middendorf, entre otros.



Balneario de Chorrillos

Es importante, al leer la obra de Scherzer, enmarcar sus opiniones personales en la época en la cual vivía, una época de incrementada pasión por el conocimiento, pero a la vez sumamente racista; y diferencias sus escritos entre las opiniones que emitía y las descripciones objetivas que realizaba de los lugares recorridos. Por ejemplo, la descripción que hacía de la política del Perú y de Ramón Castilla es la siguiente:

"La situación del Perú desde la separación de España en el año 1822, los desórdenes permanentes y las guerras civiles, tanto como el hecho de que un mestizo sin cualidades intelectuales y culturales, como Ramón Castilla, se pueda sostener toda su vida como presidente de la República, demuestran en forma clara la decadencia política y moral del Estado peruano. Todos estos FORMIDABLES países desde el Perú a México han caído en una situación de desorden y degeneración... debido a la holgazanería y torpeza de los mestizos que los pueblan, de la cuales la salvarán solamente debido a una gran inmigración extranjera..." (como vemos, las teorías racistas se involucran en las teorías sociales y políticas, de acuerdo al modo-erróneo- de la época).



Patio del Convento de San Francisco

Menciona también un comentario sobre la primera inmigración alemana, la organizada por Antolín Rodulfo:

“En marzo de 1852 llega al Perú 5 barcos con 1100 emigrantes al Callao, poco después enfermaron de fiebre y disentería la mitad de ellos. El empresario peruano que los trajo fue Antolín Rodulfo que recibió del gobierno 30 dólares por cada inmigrante, al mismo tiempo él hizo un contrato en Alemania con los emigrantes en el cual se les obligaba a servir 5 años con sueldo mínimo y vendió estos documentos en el Perú a las personas que necesitaban obreros o sirvientes. A los 6 meses de la llegada de los emigrantes sobrevivieron sólo 500 y tuvo que intervenir el cónsul alemán y comerciantes extranjeros influyentes para aliviar su destino”.

Basado en esto, sumado a las inquietantes noticias sobre el destino de las expediciones de tiroleses en el Pozuzo, uno de sus objetivos era visitar la colonia y constatar las condiciones en las cuales vivían los colonos, con la orden de regresar a Austria a aquellos colonos que así lo deseasen; sin embargo dadas las circunstancias de la declaratoria de guerra y el regreso de la fragata "Novara" no pudo viajar hasta Pozuzo. Como anécdota, menciona que las relaciones entre la colonia italiana con el pueblo peruano eran tan sólidas que muchos de los problemas que tenían los tiroleses eran debidos a su condición de austriacos, imperio que a la sazón se hallaba en conflicto con Italia.

Como buen naturalista, se hallaba interesado sobre todo en dos plantas peruanas, la quina y la coca. Sobre la quina, menciona que el intento de aclimatarla en las islas de Java fracasó, y que las propiedaes antimaláricas que poseía eran muy útiles. Sobre la hoja de coca, se lleva un buen cargamento para investigación, conociendo sus propiedades estimulantes y en la búsqueda del principio activo. Durante su visita al valle de Lurín, conoce a los coolíes chinos empleados en las haciendas, refiriendo que pese a su aspecto sucio y descuidado, parecían gozar de mejor salud que los coolíes en Brasil e India.

En Lima, visita los hospitales de San Andrés y Santa Ana, y el Hospital de Locos en el cual se entrevista con su director, el doctor Casimiro Ulloa. Visita también la Facultad de Medicina, opinando que la presencia de Antonio Raimondi le dará un impulso a su formación científica.

El 1 de agosto zarpa del Callao rumbo al norte, visita Huanchaco, San José y Paita, describiendo el desaparecido idioma mochica hasta ese momento hablado por los pobladores de Etén. Llega a Panamá y evalúa los planes de construcción del futuro Canal de Panamá, es en esta ciudad en donde el 20 de junio de 1859 se entera de la muerte de Alexander von Humboldt, el maestro al cual le había pedido consejo sobre qué lugares visitar antes de su viaje. Finalmente, llega a bordo de la "Novara" al puerto de Trieste el 26 de agosto de 1859. Se dedica a revisar sus escritos los cuales son publicados en "Reise der Oesterreichisschen Fregatte Novara in dem jahren 1857, 1858, 1859" en Viena en 1862.










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(1) Ingrid Schulze Schenider. Alemania y América. Ediciones MAPFRE 1995.
(2) Estuardo Núñez. 4 Viajeros alemanes al Perú. Relaciones desconocidas de: W. Bayer, K. Scherzer, F. Gerstaecker y H. Zoller. Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 1969. Las fotografías son tomadas de este texto.

viernes, 21 de noviembre de 2008

El incidente "Luxor"


Fotografía de la lista de pasajeros directa de Hamburgo correspondiente al periodo 1878-1880 en donde se menciona la salida del vapor "Luxor" con destino a Chile y Perú.

En 1879, durante el inicio de la guerra del Pacífico, se produjo un incidente que estuvo a punto de llegar a un conflicto armado entre Perú y el Imperio Alemán. La noche del 14 de abril de 1879, en Montevideo, el vapor Luxor propiedad de la empresa naviera Kosmos de Hamburgo, cargó más de 300 cajones con el nombre de "mercaderías" de "charqui y yerba" a la orden del banquero político chileno Agustín Edwards (los cuales en realidad contenían fusiles y municiones) con destino al puerto de Valparaíso. La prensa bonaerense reseñó que "el armamento salido de Buenos Aires para Montevideo y allí embarcado en el vapor Luxor para Chile, consiste en 2150 fusiles, 1244 carabinas Remington y 286 000 cartuchos".

Cuando se desembarca la carga en Valparaíso, el capitán del Luxor Hans Benhör el 9 de mayo de 1879 se dirige al Consulado Alemán para protestar y declarar que desconocía el contenido de la mercadería que transportaba. Luego zarpó rumbo al Callao adonde llega la quincena de mayo y se le permite descargar su cargamento. El 24 de mayo el gobierno del Perú detiene al barco bajo los cargos de violación de neutralidad al realizar contrabando de armamento para el enemigo, de acuerdo al artículo 2° del decreto peruano del 29 de abril de 1822, Reglamento sobre Juicios de Presas. El 2 de junio la empresa Kosmos formula una protesta ante el Consulado Alemán del Callao, calificando la actitud peruana de prepotente y absurda, puesto que el viaje de las armas terminó en Valparaíso (puerto que no se hallaba bloqueado por las acciones de la guerra), que el capitán del Luxor desconocía en Montevideo el 14 de abril la declaratoria de guerra de Chile al Perú hecha el 5 de abril y que al llegar al Callao no transportaba armamento alguno. El 26 de julio de 1879, el jurista francés Paul Pradier-Foderé, solicitado por el gobierno peruano, emite un dictamen en donde concuerda con la detención del Luxor, más no con su incautación. El 31 de julio el Tribunal de Presas dicta sentencia declarando buena y legítima presa al vapor Luxor, adjudicándolo al estado peruano, confirmándose la sentencia el 2 de setiembre por la Corte Superior de Lima.

A raíz de esta sentencia, el Imperio Alemán comienza a considerar la posibilidad de una acción bélica para liberar el Luxor, de acuerdo a la correspondencia con sus delegaciones consulares en Perú y Chile. El 24 de julio el Káiser alemán ordena la formación de una escuadra de guerra destinada a la costa occidental del Pacífico, constituida por la corbeta acorazada Hansa, la corbeta Ariadna y la cañonera Hyäne. Para inicios de 1880 el capitán de la Hansa escribe desde el Callao al jefe del almirantazgo alemán la imposibilidad de tomar acciones bélicas para recuperar el Luxor, puesto que se necesitaria traer un ejército considerable debido a que existían cerca de 20 000 soldados en los alrededores de Lima y los bombardeos a Lima y Callao no harían mayor daño puesto que lesionarían también a civiles y esa no era la intención de la flota.

Dadas las circunstancias y buscando el nuevo gobierno peruano (encabezado por Nicolás de Piérola) una solución al conflicto diplomático que no traía beneficio alguno al país, y poder enfocarse de lleno en la guerra con Chile, el 10 de enero emite el siguiente decreto:

Nicolás de Piérola, Jefe Supremo de la República
Considerando:
1° Que la colonia alemana residente en el Perú tiene contraídos merecimientos especiales por su honradez y laboriosidad, y testificando a la República, durante la presente guerra, cordiales simpatías y vivo entusiasmo por su causa;
2° Que interesa al Perú el desarrollo de las nuevas compañías de navegación en nuestras costas, siendo útil por lo mismo el fomentarlas y favorecer su acrecentamiento;
En el uso de las facultades de que estoi investido, decreto:
Entréguese a la Compañía de Navegación entre el Callao y Hamburgo Cosmos, el vapor Luxor, el cual podrá en consecuencia salir libremente del Callao, en cuyas aguas actualmente está surto...
Dado en la Casa de Gobierno de Lima, a diez días de enero de 1880.


Como compensación simbólica, el vapor Luxor se dirigió a Ilo, Mollendo y Arica con la bandera de la Cruz Roja y en ese puerto embarcó a 194 enfermos y heridos rumbo al Callao. Luego de ello, el vapor Luxor enarboló la bandera alemana y salió del país y se puso fin a este incidente que llevó al Perú al borde de una guerra con el Imperio Alemán.







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(1) Fabián Novak. Las relaciones entre el Perú y Alemania (1828-2003). Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú 2004.
(2) Jorge Basadre. Historia de la República del Perú.
(3) Samuel Durán Bachler. El incidente del Luxor y la casi intervención del Imperio Alemán en Perú durante la Guerra del Pacífico. (I Parte). Revista de Derecho (Universidad de Concepción) 1994; n° 196.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Althaus


Clemente Althaus Flores (1835-1881) poeta peruano.
Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú



Clemente Althaus fue un personaje notable de inicios de la República. Su verdadero nombre fue Clemens Anton von Althaus, nació en el seno de una familia de la nobleza alemana, hijo de Clemens August von Kaas, barón de Althaus y de Amalia Sophia von Hesse Philippstal de Dinamarca, el 17 de enero de 1790 en París. Al respecto existe una controversia, en los documentos referentes a su matrimonio y testamento señala que nació en Bückeburg, Hannover; sin embargo las investigaciones realizadas en los archivos de París, reseñadas en el libro de Felipe Barreda "General Clemente de Althaus: Al Servicio de la Nación" señalan que su nacimiento fue en París, de acuerdo a su partida de bautizo de la Parroquia de Saint Germain Auxerrois, mientras que en Bückeburg no existe documentación que acredite su nacimiento en dicha localidad. Las razones por las cuales Clemens Althaus daba como lugar de nacimiento Bückeburg y no París se desconocen, hipotetizándose que prefería ser conocido como natural de Alemania que de Francia, a la sazón gobernada por Napoleón contra quien posteriormente combatió.



Universidad de Heidelberg - Siglo XIX

Estudia en la ciudad de Gërnsbach en 1798, se especializa en las prestigiosas universidades de Heidelberg y de Göttingen entre 1805 y 1812 en ciencias forestales y políticas. Se alista en el Ejército y combate contra Napoleón en 1813, participando en la batalla de Waterloo como ayudante del General Wellington. A la luz de las ideas independentistas latinoamericanas, se embarca a Buenos Aires en 1819 ingresando al Cuerpo de Ingenieros con el grado de Sargento Mayor y participa en la Expedición Libertadora del Perú a las órdenes de San Martín. Desembarca en Pisco el 8 de setiembre de 1820, participa en la fortificación de las posiciones de Pisco, participó en la campaña del General Alvarez de Arenales capturando el 20 de noviembre de 1820 al Coronel realista José Montenegro. Combate el General Canterac en Puruchuco y Sisicaya en 1821, participa también en la Primera y Segunda Expedición de Intermedios bajo el comando del General Rudecindo Alvarado y del General Santa Cruz, respectivamente, tomando parte en las acciones de Calama, Locumba, Torata, Moquegua y Desaguadero.

Interviene en la batalla de Pasco el 6 de diciembre de 1820, entra a Lima el 9 de julio de 1821. Posteriormente es promovido a Teniente Coronel en 1822 y a las órdenes del General Rudecindo Alvarado combate en Torata y Moquegua en enero de 1823 y a las órdenes del General Agustín Gamarra participa distinguidamente en la batalla de Junín el 6 de agosto de 1824, en donde fue hecho prisionero y luego liberado. Fue ascendido a Coronel y se le comisiona en 1825 para estudiar la topografía del sur del Perú para reemplazar los caminos de herradura de Arequipa, Puno y Cusco.

Participa a las órdenes de Gamarra en la campaña contra Bolivia en 1828 donde se le asciende a General de Brigada, participa en la campaña contra Colombia en 1829 y se le nombra ingeniero militar, recorriendo el Perú. En 1834 se le confía la navegación del Pachitea y Ucayali levantando un mapa general de Perú, Bolivia y parte de Ecuador, siendo éste el primer mapa del periodo republicano. Estos mapas fueron sumamente útiles para los posteriores estudios de Raimondi y Paz-Soldán al elaborar el mapa cartográfico del Perú.

Se casa el 19 de febrero de 1826 con Manuela Pascuala Flores del Campo y Tristán en Arequipa, ciudad donde se establece, hija segunda del Alférez Real Manuel Flores del Campo y de Petronila Tristán y Moscoso, dentro de sus hijos se encuentra Emilio Althaus Flores, abogado, político y diplomático, quien nació en Arequipa el 17 de junio de 1829, y fallece en Lima el 14 de agosto de 1902, estudió en Lima y en Burdeos, optando el grado de bachiller en Letras y licenciado en Derecho. Prestamista y diplomático serio, se opuso al contrato Dreyfus. Asimismo, su hijo fue Clemente de Althaus, prestigioso poeta peruano de mediados del siglo XIX.



Actualización (noviembre de 2015): Durante su vida militar se dedicó a la cartografía del Perú, mapas que en la actualidad se desconoce su paradero. Fallece el 13 de enero de 1836 en Concepción, Junín, sorprendido de una enfermedad aguda (información proporcionada por el Sr. Miguel de Althaus). Sus restos descansan en la Iglesia de dicha ciudad, y su cenotafio se encuentra en Lima.

Saludos cordiales,
Eduardo Salazar


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(1) Antonio Raimondi, Pompilio Inglesi, Spartaco Inglesi, Ricardo La Torre Silva: Mirada íntima del Perú. Epistolario 1849-1890. Fondo Editorial del Congreso del Perú. 2005.
(2) Alberto Tauro del Pino. Enciclopedia Ilustrada del Perú. Ediciones PEISA, el Comercio 2001.
(3) Manuel Vegas Castillo. Geógrafos notables: General Clemente Althaus.
BOLETIN DE LA SOC. GEOGRAF. DE LIMA LXXIV (1-2) 1957
(4) Felipe A. Barreda. General Clemente de Althaus: Al Servicio de la Nación, 1958
(*) En la fotografía, Emilio Althaus Dartnell, diplomático, hijo de Emilio Althaus Flores y de María Luisa Dartnell Guise. Estudió Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y luego se incorporó al servicio diplomático. Desempeñó funciones en Sudamérica y en Europa. Fue oficial mayor del Ministero de Relaciones Exteriores en 1906 y asumió dicha cartera en 1910-11 y 1913-14. Fue cónsul en París, Londres y Nantes (Información obtenida del Archivo Courret).

lunes, 10 de noviembre de 2008

Los Pflucker y Morococha


Morococha

Entre 1820 y 1822 se estableció en Perú la casa comercial Gibbs Crawley & Cía, siendo sus principales accionistas George Henry y William Gibbs, éste último ejerció la representación de la citada casa conjuntamente con Anthony Gibbs.

Carlos Renardo Pflücker Schmiedel fue comerciante y empresario minero, nacido en Waldenburg, Baja Silesia, Prusia en 1800. Fue funcionario de la Casa Gibbs en Guayaquil, donde conoció a Gertrudis Rico Rocafuerte. Es enviado al Perú en 1830, donde el 22 de mayo 1834 en Paita, Piura, contrae matrimonio con Gertrudis Rico (Parroquia Matriz de San Miguel de Piura, Libro de Matrimonios N°05, folio 101 vuelta, asiento 525). Trae también a su hermano Julio Arnaldo Pflucker Schmiedel, quien contrajo nupcias en la Parroquia El Sagrario de la Catedral de Lima el 15 de octubre de 1836 (Libro 12 de matrimonios, folio 203) con María Taramona y Pro, natural de Lima; para poder casarse de acuerdo a la fé católica fue bautizado en la Parroquia El Sagrario de la Catedral de Lima el 12 de octubre de 1836 a la edad de 26 años (libro 20 de bautismos, folio 376 vuelta).

Carlos yJulio Pflucker se asocian con Juan Francisco Izcue y funda en 1840 una de las primeras empresas mineras del país, la Compañía Peruana de Minas de Cobre, estableciendo el negocio minero en Morococha, pueblo a 4600 msnm en el departamento de Junín. Una de sus primeras medidas fue traer dos alemanes, el Sr. Erdmann quien se encargó de dirigir la fundición del cobre y el Sr. Honigman quien se encargó de dirigir el trabajo en las minas.

En 1845 trae al Perú un contingente de diecisisete mineros alemanes procedentes de Clausthal/Harz, con las intenciones de darles trabajo y para asentar un punto de llegada para colonos alemanes que llegasen posteriormente. Si embargo, esta iniciativa no tuvo los resultados esperados. Al respecto, existe un documento en la Biblioteca Nacional de 1846, en donde menciona que los operarios alemanes de Morococha Lenk, Bergman y Giesecke se amotinaron siendo detenidos y posteriormente liberados por intervención de Federico Lembecke y Federico Pfeiffer (ciudadanos alemanes establecidos en Lima, encargados sde asuntos diplomáticos), dichos operarios regresaron a la hacienda amotinando a siete operarios más (Lenk segundo, Bergman segundo, Hirschhausen, Schulz, Hammerschmidt, Weber y Bohn), huyendo de la hacienda hacia Lima, en donde estuvieron bajo la protección de Federico Lembcke y Otton Pepper, solicitando los acusados por su parte el cese del contrato con que fueron traídos de Europa. Otros operarios como Hoffmeister, Stuber, Dietrich, el agente Klee y Sicbenhünner estuvieron descontentos, siendo éste último despedido. El documento señala que los planes de Carlos Pflucker de trabajar con mineros alemanes no salieron bien, no explicándose bien las causas, al parecer debido a conflictos con Federico Lembcke. Entre 1859 y 1860 se dedica a trabajar en Antamina, en los asientos mineros de El Taco ubicado en el departamento de Ancash, donde hizo abrir un socavón de 30 varas de profundidad a fin de explotar sulfuro y óxido de cobre.


Oscar Pflucker Taramona (1879) - Archivo Courret

En 1861 Raimondi durante sus infatigables viajes escribe unas palabras sobre Carlos Pflucker y Morococha:

Excursión de Lima a la cordillera.- Después de un corto descanso de quince días para reposar el fatigado cuerpo, salí de Lima, en compañia de D. Ricardo Dürfeldt y D. Manuel García, dirigiéndome a la hacienda mineral de Morococha, situada en la Cordillera al Este de Lima, con el objeto de hacer algunos estudios geológicos y meteorológicos en esta elevada región... estableci mi centro de operaciones en la misma hacienda de Morococha, gracias a la generosidad de su dueño, el Señor D. Carlos Pflücker, cuya casa situada a 4528 msnm ofrece todas las comodidades apetecibles para soportar la rigidez de aquel crudo clima. En seguida, visitamos las principales minas, haciendo numerosas excursiones en los alrededores, levantamos un plano de las inmediaciones de Morococha... después de un mes y medio... regresé a Lima para coordinar mi trabajo.


Ricardo Dürfeldt era un ingeniero de minas alemán que trabajaó para Carlos Pflucker y acompañó en muchos de sus viajes a Raimondi. Fallece su esposa en 1860, el 14 de septiembre de 1872 se casa con Paula Ampuero. Es despedido de la firma Gibbs debido a sus trabajos en las minas de cobre de Morococha y Quispisiza (las minas de Quispisiza las empezó a explotar en 1856), debido a una baja en el precio internacional del cobre y a un fallido negocio en asociación con Frederick Schutte para la crianza de gusanos de seda, quiebra y queda endeudado. Posteriormente se dedica a la minería de plata en Tucto (Junín), con cuyos ingresos logra cancelar sus deudas.

El Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú emite en su Boletín de 1905 un informe sobre el "Estado actual de la Industria Minera de Morococha" a cargo de M. Masías, quien describe lo siguiente referente a los Pflucker:

"... Morococha tampoco prosperó hasta que, a mediados del siglo pasado, la casa Pflucker se estableció en la región y restauró el trabajo en algunas minas, adquiriendo la propiedad del terreno superficial en el que están situados los yacimientos minerales conocidos, represando las lagunas de Huacracocha, Morococha y San Antonio para aprovechar una fracción de la energía producida por la caída del agua de ellas, en el ingenio que construyeron en la pampa de Tuctu... No he podido conseguir datos exactos sobre la cantidad de plata producida por las explotaciones de la casa Pflucker, pero es notorio que estas minas fueron las fundadoras de su fortuna. La existencia del cobre en Morococha, no fue desconocida para ella que en aquel entonces, poseía casi todas las minas actuales, productors de dicho metal, que abandonaron al establecerse la contribución de minas de 1877..."



Tuctu

Casado en segundo matrimonio con Paula Ampuero el 14 de septiembre 1872, en la Parroquia El Sagrario de la Catedral de Lima, Perú, también tuvo sucesión en este matrimonio. Fallece en Lima. En julio de 1885, los hijos de Pflucker recibieron como herencia las minas de Morococha y formaron la Sociedad Carlos Pflucker y Hnos. para explotarlas. Durante la guerra del Pacífico tuvieron que pagar cupos al ejército chileno y en 1900 fundaron la Compañía Minera Santa Inés y Morococha. Los hermanos Pflucker han sido el tronco de una numerosa descendencia peruana, quienes han tenido participación importante en la vida empresarial y política del país.







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(1) Observaciones de D. Carlos R. Pflucker sobre la refutación de D. Juan Federico Lembcke con respecto a los operarios mineros alemanes amotinados en la hacienda Mineral de Morococha. Carlos Renaldo Pflucker. Lima : Imprenta del Correo Peruano, 1846.
(2) Gustavo León. Apuntes histórico-genealógicos de Francisco Fierro. FONDO EDITORIAL BIBLIOTECA NACIONAL DEL PERU, 2004.
(3) Ingrid Schulze Schenider. Alemania y América. Editorial Mapfre 1995.
(4) Antonio Raimondi, Pompilio Inglesi, Spartaco Inglesi Black, Ricardo La Torre Silva. Mirada íntima del Perú: Epistolario, 1849-1890. Fondo Editorial del Congreso del Perú, 2005
(5) Antonio Raimondi. El Perú. tomo I - Parte Preliminar y El Departamento de Ancachs (1873).
(6) Boletín del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú (1905). M. Masías: Estado actual de las minas de Morococha.

* Fotografía del user "stephenathornton" disponible en http://www.flickr.com/photos/8647334@N05/1290164756/"

viernes, 7 de noviembre de 2008

La primera inmigración alemana y José Antolín Rodulfo



Lima en 1859, como la vio Karl Scherzer en su viaje al Perú

Antes de proseguir es importante definir los términos de inmigración y de colonización. Inmigración se refiere al hecho de inmigrar, esto es, el llegar a otro país para establecerse en él, especialmente con idea de formar nuevas colonias o domiciliarse en las ya formadas. Colonización se refiere al hecho de colonizar, esto es, formar o establecer colonia en un país o fijar en un terreno la morada de sus cultivadores.

Los planes referentes a la inmigración europea en el Perú del siglo XIX estaban fundados sobre la base de la colonización, ante la "falta de brazos" y la inmensa extensión del territorio despoblado la mejor respuesta que podía dar el Estado era el traer pobladores de la vieja Europa, con los cuales se "traería el progreso a la nación", se "mejoraría la raza indolente del país y se sacaría de su postración a la agricultura", entre otros. Se pensaba que los europeos traerían "progreso" debido a sus conocimientos capitalistas en materia de negocio y comercio, actividades que en el periodo Republicano del siglo XIX no estaban dentro de las actividades desarrolladas por los criollos; su "know how" en el área sumada a su reputación de buenos y cumplidos trabajadores era la mejor carta de presentación que se podía tener.

Sin embargo, este estereotipo no se ajustaba a la realidad del Perú. Un país en donde precisamente no se adolecía de falta de población, dada la cantidad de población indígena la cual era mucho mayor que otras jóvenes repúblicas como Argentina y Chile. Lo que sí aplicaba al país era la amplitud de su territorio, en su mayoría despoblado lo cual si se suma a la agreste geografía y la ausencia de caminos (o el deterioro de los mismos si los había) era un elemento de atraso y de dificultad de desarrollo. Únicamente la franja costera se hallaba comunicada medianamente, no tanto por las carreteras o ferrocarriles sino por la comunicación marítima.

En estas condiciones, se pensó en que la navegación fluvial de los ríos de la Amazonía, región prácticamente despoblada y con ingentes recursos naturales, hacia el Amazonas, el Brasil y la salida al Atlántico, era la mejor opción. Es así que en 1853 se firman tratados de navegación fluvial con el Brasil, se ordena la contrucción de caminos hacia los puertos fluviales considerados estratégicos como el Mayro y el Huallaga, y se piensa en traer al elemento europeo a "colonizar" dichas regiones, los cuales se tornarían en núcleos de futuras colonias las cuales al expandirse comunicarían el país entero, del Pacífico al Atlántico, amén de traer todas las consideradas virtudes de los europeos.

Hubo voces que se alzaron en contra de estos planes, al referirse al aislamiento de dichas regiones, la dificultad en las comunicaciones y lo que resultó concluyente, la imposibilidad de navegación de dichos afluentes para barcos de vapor de gran calado; abogando más bien en pro de la colonización de zonas más accesibles como los valles y campos de cultivo costeños. Sin embargo, dichos valles ya estaban en posesión de hacendados los cuáles no veían el beneficio en traer inmigrantes europeos a trabajar en ellos, puesto que dichos inmigrantes exigían mejores condiciones laborales y salarios, además de estar amparados por sus respectivas legaciones diplomáticas; motivo por el que los hacendados prefirieron la mano de obra traída de China, quienes aceptaban condiciones laborales extremas, por ignorancia y desamparo en la mayoría de los casos.

En el siglo XIX la preferencia por los inmigrantes europeos no estaba exenta de cierto racismo, es más, el "racismo científico" estaba en boga a nivel de la intelectualidad limeña de la época y también a nivel mundial, motivo por el cual se acostumbraba achacar el atraso del país a la carencia de inmigrantes europeos y a las "taras congénitas" de la población indígena, en vez de analizar los mecanismos que conllevasen a incluir a los indígenas postergados durante el periodo colonial a los destinos del país.

Y la preferencia por los europeos se hallaba inclinada hacia los de países septentrionales, como Inglaterra y Alemania, llegándose incluso a elaborar mentalmente un "ranking étnico" en donde dichas nacionalidades ocupaban la preferencia de las élites criollas de la época, estando por debajo el grupo de europeos meridionales (italianos) quienes, contrariamente, fueron los europeos más numerosos llegados en el siglo XIX.

Clemente Palma en su tesis "El porvenir de las razas en el Perú" describe de esta manera a los tedescos:

"El alemán es físicamente fuerte: vigorizará los músculos y la sangre de nuestra raza, es intelectual, profundamente intelectual: dará solidez a la vida mental de nuestra raza, armonizará, en el cerebro de los escogidos, el sentimiento artístico, herencia de la raza latina, con el espíritu científico de los germanos; es sereno, enérgico, tenaz: será contrapeso a la vehemencia, debilidad e inconsistencia de los criollos. Es la raza alemana en mi opinión, la que más beneficios hará en nuestra raza desequilibrada..."

Un factor en contra de la inmigración europea en el Estado peruano que reseña Fernando Armas en su libro sobre "liberales, protestantes y masones" y que se debe tomar en cuenta al momento de su estudio, es la religión que profesaban los inmigrantes. La libertad de cultos en el Perú de inicios de la República era un tema muy delicado, aunque existían sacerdotes liberales como el padre Francisco de Paula Gonzáles Vigil quienes defendían dicha libertad, la mayor parte del clero (y de los políticos) la denegaban. A tal punto que jugó en contra de la inmigración de europeos no católicos, llegando esta negativa al campo de los entierros en cementerios públicos y jugó un papel decisivo al momento de traer a los colonos destinados a Pozuzo en 1857 (de lo cual reseñaremos in extenso en futuras entregas).



Wurtemberg

En ese estado de cosas, el empresario José Antolín Rodulfo en 1851 y bajo al amparo de la ley de 1849, viaja a Europa y el 15 de agosto da un discurso en francés en la "Asociación para la centralización de emigrantes alemanes y para la colonización" en Berlín, convocando la inscripción de inmigrantes europeos para su viaje y establecimiento en el Perú. Este discurso fue criticado puesto que fue una conferencia académica sin entrar en detalles y descripciones objetivas del proceso de inmigración. La modalidad utilizada por Rodulfo fue el contrato, es decir los futuros inmigrantes firmaban un contrato laboral de 5 años con Rodulfo y una vez llegados al Perú, Rodulfo negociaría estos contratos con terceras personas para que ellos pudieran disponer de los inmigrantes.



Stuttgart Markplatz

Entre diciembre de 1851 y marzo de 1852 llegan al Perú en cinco veleros (Ohio, Missisipi, Europa, Pauline, Julie) el primer grupo de inmigrantes alemanes traídos de acuerdo a regulaciones estatales, en número de 1096 (algunas rerencias hablan de 1100, otras de 1150). El destino de estos alemanes, provenientes en su mayoría de Wurtemberg, una vez llegados al Callao se tornó sombrío, puesto que muchos fueron explotados por sus nuevos patrones llegando inclusive a sufrir castigos físicos y encarcelamiento al no llegar a buen entendimiento durante el desarrollo de sus labores por el escaso (si no nulo) conocimiento del idioma español.

Como muestra de ello, en el "Rejistro Oficial" correspondiente a 1854, en una nota con fecha 4 de enero de 1853 se registra una queja hecha ante el Cónsul de Hamburgo por el alemán N. Sahll, inmigrante traído por Rodulfo, quien refiere que habiendo sido contratado para laborar al servicio del dueño de una fábrica de velas junto con su mujer, fue maltratado por su patrón y que al quejarse ante la Intendencia, fue encerrado en un calabozo donde sufrió nuevos maltratos. Otro caso escandaloso en octubre de 1852 fue el encadenamiento de Ursula Lang, por parte de su patrón en una hacienda de Chosica, de tal modo que una partida de ciudadanos alemanes residentes en Perú armados y a caballo fueron a liberarla de manera espontánea.

Hubo dos expediciones ese mismo año conformadas por muchos de estos inmigrantes hacia Moyobamba, siendo interesante revisar lo publicado en el "Rejistro Oficial" de 1854 al respecto:

"Lima 1 de junio de 1853: Debiendo marchar al nuevo Gobierno de Loreto, de cuenta del Estado y en calidad de pobladores los europeos Carlos Federico Dominico, Guillermo Baner, Juan Kroger, Carlos Kuhn, Guillermo Wersh, Federico Wersh, Augusto Forgens, Guillermo Tuppen, Augusto Kroll, Augusto Lorenzen, Juan Torbom, Juan Mishlenstadt, Luis winterstein, Cristobal Holz, Guillermo Jakobi, Augusto Hachmeister, Guillermo Dorovends, Federico Gartner, Guillermo Hanenstein, Juan Wakob, Augusto Gellert, Guillermo Possert, Julio Enrique Behrens, Federico Bathmann, Guillermo Schsof, Francisco Gruber, Carlos Botlman, Enrique Locher, Augusto Siegnitz, Federico Brending, José Jungmann, Gustavo Holzel, Federico Kleefus, Guillermo Reinecke, Carlos Tuhrmann, Adam Jhelsheimer, Gustavo Enrique Mollard, Antonio Kramer, Carlos Kleist, Juan José Bernard, Tomás Macvary, Pedro Ripoli y teniendo en calidad de tales derecho a los terrenos que se determinan en el decreto de 15 de abril de este año, se les concede con arreglo al artículo 169 (fe de erratas, es 168) de la Constitución, la calidad de ciudadanos por naturalización: expídaseles la correspondiente carta y publíquese. Tirado"

"Me es muy satisfactorio anunciar al Congreso que a consecuencia de estas medidas una primera expedición compuesta de hombres de varias nacionalidades, y principalmente Alemanes, salió del Callao el día 11 de junio, que llegó a Cajamarca y según las comunicaciones oficiales continua un feliz viaje hacia su destino (ríos interiores del Pozuzo y el Huallaga). Otra nueva expedición ha zarpado del Callao en los primeros días de este mes, y en su mayor parte es compuesta de jóvenes peruanos…José Manuel Tirado"

Nótese el optimismo escrito con referencia a la expedición, alejado diametralmente de la realidad de la misma y en disonancia con su final. El camino que recorrieron los colonos fue tan accidentado y escasamente acondicionado que de estas expediciones llegaron 3 o 4 personas a su destino. Arona menciona en su tesis que los terrenos y caminos no se habían preparado oportunamente, y que como aquellas regiones están separadas por inmensos desiertos de los pueblos civilizados de la República, esos colonos, cuya mayor parte eran "aventureros corrompidos", se dispersaron llevándose los instrumentos y provisiones que habían recibido. Sobre este comportamiento "corrompido", Padilla menciona que los integrantes alemanes de estas expediciones eran “hombres corrompidos e inmorales que atropellaban autoridades y maltratando los pueblos desde Trujillo hasta el litoral, solo sirvieron para hacer gasto inconsiderado al Erario Nacional”. Sin embargo, habría que discurrir si la causa del abandono de la empresa colonizadora fue este espíritu "corrompido" o si fue debido a la decepción y el riesgo que vieron implicaba para sus vidas el traslado a sus regiones de destino, o una suma de ambas.

Asimismo Arona describía a los que quedaron en Lima:

"se veían discurrir grupos mendicantes cubiertos de harapos y aun descalzos, de alemanes de hermoso tipo, entre ellos algunas muchachas de angelical belleza que recordaban la Margarita de Fausto. Al preguntárseles la causa de su mendicidad alcanzaban los ojos al cielo con expresión imprecatoria, crispando el puño a lo Ayax, y murmuraban: " ¡Rodulfo! ¡Rodulfo!".

Otro grupo de los inmigrantes se unieron al ejército en su afán de conseguir empleo, otros fueron a trabajar a las islas guaneras. Para mediados de 1853 el Cónsul de Bremen, Juan Gildemeister, informa que la mitad de los inmigrantes habían fallecido debido a enfermedades como malaria y disentería, a malos tratos e inanición. Para colmo, los fallecidos de religión protestante fueron impedidos de ser enterrados en los cementerios católicos, siendo destinados a fosas comunes.

En suma, este intento a cargo de Rodulfo fue un fracaso funesto para los inmigrantes, y para futuros planes de inmigración desde Alemania, vetando este país todo intento de inmigración organizada al Perú al conocer estos hechos y repatriando o enviando a Valparaíso en barcos de la agencia marítima de Bremen a los supervivientes, quedándose algunos artesanos en Lima y Cerro de Pasco. José Antolin Rodulfo falleció en Lima el 5 de mayo de 1869.










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(1) Rejistro Oficial, Perú, 1854.
(2) Diana Millies. Echando Raíces: 180 años de presencia alemana en el Perú (catálogo), Colegio Humboldt, 2007.
(3) Juan de Arona. La inmigración en el Perú. 1871
(4) Pozuzo: Tiroleses, renanos y bávaros en la selva del Perú. Elisabeth Habicher-Schwarz. 2008.
(5) Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, Vigésima segunda edición, disponible en http://www.rae.es/rae.html
(6) Gonzalo Portocarrero. El fundamento invisible: función y lugar de las ideas racistas en la República Aristocrática. En: Mundos Interiores, Aldo Panfichi, Universidad del Pacífico.
(7) Fernando Armas. Liberales, protestantes y masones. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú 1998.
(8) Giovanni Bonfiglio. La Presencia Europea en el Perú. Fondo Editorial del Congreso del Perú, 2001.
(9) Abraham Padilla Bendezú. Inmigración española, alemana e irlandesa. BOLETIN DE LIMA 1998 N° 114