sábado, 7 de febrero de 2015

Instituciones de la Colonia Italiana



Hemos visto a lo largo de las diferentes entradas del blog cómo la colonia italiana fue la más numerosa e influyente a lo largo del siglo XIX e inicios del XX, en base a sus costumbres de trabajo duro y ahorro, entre otras habilidades comerciales. Ya estando consolidados, fundaron diversas instituciones, tanto para uso de la colonia como de la comunidad peruana en general. Y algunas de estas aparecen en esta bella postal que encontré a la venta en internet.

Se mencionan las siguientes:
- Compañía de Bomberos Roma
- Hospital Italiano
- Societa Canottieri Italia
- Club Italiano
- Banco Italiano
- Istituto Umberto E.

A la izquierda de la imagen, la personificación de la Italia reunificada con la fecha del día nacional del Reino de Italia, el 20 de septiembre (el cual tras la Segunda Guerra Mundial en 1946, la abolición del Reino de Italia y el nacimiento de la actual República Italiana cambiaría al 02 de junio).

Saludos cordiales,
Eduardo Salazar

domingo, 25 de enero de 2015

Modelos de inclusión social e inmigración



Sabido es que el tema inmigratorio en el Perú del siglo XIX implicaba una fuerte carga racial, dado que en todos los documentos oficiales se aboga por una inmigración "blanca y europea", con ciertas excepciones como los proyectos de inmigración africana (o de esclavos del Chocó en Colombia) por parte de Antolín Rodulfo, o los proyectos de inmigración china sustentados por Juan Rodríguez y Domingo Elías, ambos proyectos con tintes esclavistas.

También es verdad que, dada la extensión del territorio peruano y la relativa escasa población, abogar por una inmigración de gente cualificada en diversas artes y oficios escasos o inexistentes en Perú, con ganas de superación y deseo firme de prosperar, nada tiene de malo en sí. El problema se suscita cuando prevalece la procura de dicha inmigración en detrimento de la educación y el desarrollo del elemento nacional, en este caso las grandes mayorías de origen andino y amazónico del país, compatriotas nuestros y con los mismos derechos que la población costera y de la Lima de entonces.

Así, aunque el principal tenor de las políticas inmigratorias en el siglo XIX tenían un trasfondo racista, eso no fue impedimento para que diversas voces se alzaran en contra de ello, como la opición ya reseñada de Basadre en "El canal de Uchusuma", en el cual se aboga no sólo por la inmigración extranjera, sino por la inclusión social de los compatriotas andinos y amazónicos. Este fin de semana pude revisar la "Monografía del Departamento de La Liberta. Apuntes inéditos de su geografía en el Perú" (1899) por Carlos B. Cisneros y Rómulo E. García. En dicha obra, además de los apuntes estadísticos y geográficos del departamento liberteño, quisiera mencionar un párrafo sumamente ilustrador de la manera de pensar de ciertos eminentes intelectuales peruanos de la época:

"En pocos departamentos como en el de La Libertad se halla tan desarrollada esta importante fuente de riqueza (agricultura), la que sin embargo no ha alcanzado el incremento a que está llamada, a pesar de los muchos dones con que la naturaleza ha favorecido su fértil suelo...  dos inconvenientes paralizan o detienen aparentemente un desarrollo mayor: la falta de brazos y la escasez de aguas. Cuando a lo primero creemos que hay un medio fácil de conseguirlos, cuál es el de hacer partícipes a los braceros de las utilidades que se obtengan en una proporción convenida de antemano, para lo cual los indígenas se prestan de una manera admirable, tanto por sus condiciones especiales como porque así se apartarían de ese deseo innato de trabajar cierto tiempo para regresar después a su pueblo y explotar con sus economías las pequeñas chacaritas que poseen.

Este medio, que allá por el año 1876 lo llevó a cabo un hacendado de Ñepén con profícuos resultados, debería imitarse, pues aparte de las utilidades que obtendrían, se consiguría el de ir civilizando poco a poco a la raza indígena, que no parece sino se que hallara sujeta a una condición distinta a la de los demas seres humanos, debido exclusivamente a nuestra desatenencia por una raza tan llena de magnñificas cualidades desconocidas casi por la generalidad..."

Como vemos, en este documento dos prominentes figuras políticas de entonces no señalan como principal medio de progreso de la agricultura a la inmigración, sino a la participación de nuestros compatriotas con un margen de utilidades del cual se beneficien, no sólo como meros peones con un sueldo mínimo (o nulo), además de negar la famosa "indolencia del indio" sino todo lo contrario.

Visionarios sin duda, lástima que sus opiniones se hayan ahogado en el olvido y no haya prosperado en su época... e inclusive en la actual, más de un siglo después.

Cordialmente,
Eduardo Salazar

martes, 13 de enero de 2015

El Imperio Austro-Húngaro en Pasco





Cerro de Pasco, importante ciudad que nació en el borde mismo de los asentamientos mineros más importantes del país, por encima de 4000 metros sobre el nivel del mar; durante el siglo XIX muchos inmigrantes europeos cruzaron sus calles y pasaron por allí buscando nuevos rumbos. Los hubo como aquellos mineros alemanes traídos por los Pflucker para el asiento mineral de Morococha, y que se fueron en medio de grandes altercados legales entre los Pflucker y los PFeiffer, acusaciones de explotación por parte de los contratantes y de molicie y crimen por parte de los operarios. También hubieron aquellos como el padre Überlinger y su grupo de tiroleses y prusianos que se desencantaron de la empresa colonizadora rumbo al Pozuzo tras dos años de duras privaciones y práctico abandono por el estado, quienes hicieron sus maletas y emprendieron el camino de regreso a Lima, Valparaiso e inclusive Alemania. Sin embargo, una comunidad menos conocida que las anteriores también se asentó en esta ciudad, y dejaron su particular impronta a quien un apreciado bloguero le dedica sus posts en la bitácora "Pueblo Mártir".

A continuación, transcribo íntegramente un interesante post publicado en el blog "Pueblo Mártir" sobre la inmigración de un numerosos colectivo austrohúngaro a mediados del siglo XIX, comerciantes, mineros, empresarios varios que trajeron además de sus artes y ciencias, sus costumbres sociales y su religión, con su patrona la "Virgen del Tránsito". 

Después de su lectura, apreciamos como se menciona la numerosa comunidad austrohúngara asentada en Cerro de Pasco y sus principales ocupaciones comerciales, un testimonio difícil de encontrar en un post de calidad histórica rigurosa como lo es "Pueblo Mártir". 
Saludos cordiales,
Eduardo Salazar.


"El Imperio Austrohúngaro (Österreichisch-Ungarische Monarchie en alemán, Osztrák–Magyar Monarchia en húngaro), fue un estado europeo nacido en 1867, tras el compromiso austro húngaro que reconocía al Reino de Hungría como una entidad autónoma dentro del Imperio Austriaco; a partir de ese momento, Austrohúngaro. Actualmente lo que fue el Imperio Austrohúngaro se divide en trece estados europeos: las naciones de Austria, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia, Bosnia Herzegovina y las regiones de Voivodina en Serbia, Bocas de Kotor en Montenegro, Trentino – Alto y Trieste en Italia, Transilvania y parte del Bánato en Rumanía, Galicia en Polonia y Rutenia (región Subcarpática en Ucrania).El 16 de Octubre de 1,88l, un numeroso grupo hombres y mujeres venidos de los estados mencionados, reunidos en el Imperio Austro – Húngaro radicados desde mediados del Siglo XIX (1867) en el Cerro de Pasco, fundaron la primera SOCIEDAD AUSTRO-HÚNGARA DE BENEFICENCIA. Posteriormente SOCIEDAD SLAVA DE BENEFICENCIA y, en 1,919, SOCIEDAD YUGOSLAVA DE BENEFICENCIA, hasta 1,954 en que fue liquidada por falta de socios. La totalidad se había marchado, sólo quedaban algunos descendientes.
La razón que los llevó a formar su Beneficencia fue la de mantener vivos usos y costumbres de su tierra natal, socorrerse mutuamente ante cualquier eventualidad desgraciada que pudiera presentarse, falta de empleo, accidentes de trabajo, fallecimiento, etc. Para ello contarían con una sede social para reunirse. Entre los que establecieron la sociedad estuvieron:FUNDADORES.- Lucas Pehovaz, Marcos Moretti, Lucas Moretti, Pedro Pauletich, Tomás Pehovaz, Jorge Kisich, Juan Ciurlizza, Nicolás Lale, Juan Azalia, Marcos Azalia, Antonio Lucich, Antonio Plejo.SOCIOS ACTIVOS.- Nicolás Azalia, Marcos Azalia, Antonio y Mateo Biasevic, Gregorio Bacie, Juan Boyancovich, Juan Ciurlizza, Santiago Colich, Antonio Coyacovich, Tomás Ciurlizza, Grimaldo Gargurevich, Antonio Guerovich, Juan Garbin, Lucas y Nicolás Gravarovich, Flor Gagluiffi, Blas Guerovich, José Gajluf, Mateo y Luca Ivancovich, Nikolás y Antonio Kisic, Mateo Kesovia, Antonio Kisich, Marcos y Miguel Kunicic, Lucas y Mateo Kesovia, Frano Kurtela, los tres hermanos Kojakovic, Marko Lekaric, Nicolás Lucic, Nicolás, Antonio, Francisco y Esteban Marinovich, Marcos Marangunic, Bartolomé y Juan Marincovic, Manuel Marinovich Antonio Plejo, Juan Plejo, Juan Pavletic, Frano y Baltazar Pisculich, Juan Rebaza, Esteban Skobely, Juan Trojanovic, Marko Vlasica, Frano Vekaric, Cosme Viscovich, Lorenzo Zec.

A Juan Azalia, próspero comerciante y dinámico minero se le eligió como Presidente de la primera directiva de la Sociedad, además fue Cónsul del Imperio Austro-Húngaro en Cerro de Pasco, hasta 1910, que falleció. Para ser asociado era necesario que el postulante fuera slavo, pero por razones especiales se aceptaron a algunos peruanos y el Estatuto consideraba: Socios Vitalicios, Honorarios, Beneméritos, Socios Activos, Socios Pasivos cotizantes (Teodoro Lizárraga, Mariano Malpartida y Pedro Tursinovic), Socio Pasivo no cotizante (Francisco Castillo). A Nikolas Lale, en 1,923, se le nombró: Presidente Honorario Vitalicio de la Sociedad. Un hombre extraordinario muy ligado a las grandes consecuciones el pueblo.
Fueron más de 400 –especialmente croatas- los que trabajaron como empresarios en la floreciente industria minera del Perú, ubicándose la casi totalidad en el Cerro de Pasco: Azalia, Balarin, Ban, Biasevic, Birimisa, Bojanovic, Borcic, Braniza, Buscovic, Bútrica, Ciurlizza, Cuculiza, Dekovic, Doric, Dupuic, Felicic, Franciskovic, Galjuf, Galjuffi, Garvin, Grbic, Guerovic, Handabaka, Hanza, Ilic, Ivankovic, Jelicic, Kalafatovic, Kisic, Klokoc, Kojakovic, Kunicic, Lale, Lesevic, Lucic, Miculicic, Miloslavic, Nesanovic, Obradovic, Ostoja, Pavletic, Pavilic, Pehovaz, Plejo, Piskulic, Radulovic, Rajkovic, Rokovic, Savinovic, Serkovic, Skaperlenda, Soko, Sokolic, Seput, Stambuk, Ucovic, Vlasica, Zimic, Zlatar y muchos más.Otro tanto hicieron los comerciantes que debido a su laboriosidad lograron acumular apreciables capitales que les sirvió para abrirse exitoso campo en otras zonas del país: Kuljevan, Soko, Burin, Skaperlenda, Russo, Pehovaz, Azalia, Lale, Kunicic, Beusan, Guerovic, Ivankovic, Kisic, Lesevic, Miloslavic, Kukurelo, Vlasica, Puh, Franciskovic, Carcovic, Nadramia, Bielic, Lucic, Sersen, Handabaka, Serkovic, Bar, Slokovic, Kusianovic, Margaretic, Kelez, Pletikosic, Stiglic, Grgurevic, Braniza, Bakula, Klokoc, Saric, Marojica y muchos más. En el ramo hotelero, estuvieron Frkovic, Zlatar, Azalia, Braniza, Loncaric, Piskulic, Vucetic y otros.

De acuerdo al informe emitido por la Cámara de Comercio del Cerro de Pasco, sus negocios en la ciudad estaban distribuidos así:En la Calle Grau: 11.- Bazar de Nicolás Grbich; 13.- Testamentería de Lorenzo Zec; 14.- Licorería de productos importados de Nicolás Kravarovich; 15.- Bodega de Mateo Franciscovich; 38.- Bodega de Simón Zec; 40.- Casa de Préstamo de Lorenzo Zec; 42.- Bodega de Nicolás Zurcí; 43.-Bodega de Lorenzo Zec; 44.- Bodega de Antonio Saltarich; 51.- Bodega de Zlósilo Hermanos; 55.- Depósito múltiple de Nicolás Vlásica. Plaza Chaupimarca: 63.- Comercio de Biasevich Hermanos; 65.- Bodega de Pablo Ivancovich; 67.- Bodega de Kísich Hermanos; 70.- Casa Comercial de Nicolás Vlásica, 71.- Bodega de Nicolás Lale; 76.- Comercio de lana de Kisich Hermanos; 77.- Bodega de ultramarinos de Juan Pavletich. Plaza del Comercio: 83.- Comercio de Azalia, Nation y Cía, 84.- Bodega de Pedro Marinovich, 90.- Depósito de Azalia, Nation y Cía; 106.- Bodega de Pedro Soletich; 110.- Comercio de Pehovaz Hermanos; 118.- Bodega de Juan Kurtela. Calle San Cristóbal: 755.- Escritorio de Antonio Biasevich. Calle de Cusco: 773.- Bodega de Antonio Russo. Calle Ayacucho: 634.- Bodega de Julia de Coyacovich; Calle Huancabamba: 136.- Depósito de Nicolás Vlásica; Chingana de Julia de Coyacovich; Calle Dos de Mayo: 170.- Zapatería de Antonio Russo; 181.- Comercio de Marco Kunicich, 185.- Hotel de Francisco Pisculich, 190.- Café confitería de Antonio Russo, 199.- Hotel de José Martinenche; 211.- Bodega de Nicolás Vlásica; 212.- Bodega de Pablo Ivancovich; Bodega de Mariano Lucich; Calle de Parra. 251.- Bodega Restaurante de Pedro Balarín, Calle de Huánuco. 253.- Bodega de Antonio Kisich, 286.- Bodega de Lucas Grbich; 296.- Bodega de Antonio Kisich, Calle Gaiteras: 308.- Bodega de Azalia, Nation y Cía; Calle de Arequipa. 323.- Chingana de Simón Zec; Calle de Junín: 369.- Comercio de Marcos Bache; Calle Bolgnesi. 428.- Bodega de Esteban Pericevich. Calle de Lima. 449.- Bodega de Nicolás Vlásica; 450.- Bodega de Juan Rockovich; 451.- Bodega de Zlósilo Hermanos, 453.- Comercio de Miguel Stankovich; 458.- Depósito de Juan Juan Pavletich, 483:- Testamentería de Juan Soko; 458.- Hotel de Juan Pawletich; Calle Apurimac: 647.- Comercio de Lorenzo Zec, 648.- Bodega de Simón Kunicich,

Este grupo de ciudadanos, tuvo una brillante actuación en la vida de nuestro pueblo. Muchos de ellos fueron destacados miembros del Municipio y otras organizaciones comunales. Desde su instauración como sociedad, hasta el momento de su partida por la venta de sus minas a los norteamericanos, actuaron muy estrechamente con el pueblo cerreño. Uno de sus más acertados aportes a nuestra comunidad fue la exquisita sensibilidad que trajeron consigo regalándonos a raudales con una extraordinaria música clásica mediante coros, orquestas y Banda de Música. Fue inolvidable la actuación de Marcos Bacie como Director de Orquesta y Banda Slavas. Al lado de estas magníficas representaciones también nos trajeron sus danzas de rondallas y cuadrillas que en su variada gama de presentaciones hicieron participar a los miembros de la sociedad cerreña. Cuando en 1918, se constituye definitivamente la nación yugoeslava, la sociedad cambia de denominación como Sociedad de Beneficencia Yugoeslava pero, antiguos vínculos familiares y amicales, siguió vertebrando a estos ciudadanos extranjeros en un mismo organismo.Estos bailes de hermosas figuras entre la que destacaba las cuadrillas española, francesa, inglesa y vienesa, se complementan con el tejido de lustrosos mástiles con cintas de colores que, más tarde, sensibles artistas populares la asimilaron para crear la “Chunguinada”, que no es sino una imitación burlesca pero atrayente de lo que vieron en nuestros salones. “No hay duda que su origen obedece a la festiva imitación que los nativos quisieron hacer de las danzas europeas que los españoles, vieneses, austriacos, ingleses y franceses bailaban en sus exclusivos saraos de leyenda.

Los hombres de nuestra tierra, admirados de esta novedad coreográfica se aprestaron a imitarla con sátira, con zumba, naciendo entonces la CHUNGUINADA (Chunga= gracia, zumba, broma festiva)(…) No otra cosa simbolizan los disfraces que tienen como símbolo más notable sus máscaras, caretas metálicas, casi sin peso, de fina urdiembre de malla sobre el cual se pinta el sonrosado y muchas veces lunarejo rostro del europeo de mostachos rubios, cejas espesas y clarísimos ojos celestes o azules o verdes que dicen a las claras la estirpe que representan. Igualmente, las máscaras de las mujeres de finísimos rostros aterciopelados, acicalados con afeites sonrosados, labios rojos, pestañas arqueadas y ojos igualmente claros”. Los braceros que habían llegado a trabajar a las minas, especialmente los del valle del Mantaro, transportaron a su tierra esta danza singularmente hermosa nacida en el Cerro de Pasco.Los vieneses también nos trajeron el amor por los cafés con lo que rivalizaban con los españoles. Se saboreaba además del riquísimo Moka (Café árabe), el deleitoso vino blanco de Viena. Y lo que han dejado como un imperecedero recuerdo fue el oratorio adyacente al consulado en la Plazuela Ijurra, donde se veneraba a la hermosísima virgen que trajeron: La Virgen del Tránsito. 

Fuentes:
1. https://pueblomartir.wordpress.com, texto e imágenes. 
2. Sobre el lío de los operarios alemanes ver el affaire Pflucker-Pfeiffer en sus dos documentos: Contestación y Exposición. 
3. Sobre la retirada del padre Überlinger, véase los relatos de Scherzer en su expedición a bordo de la Novara, así como los escritos de 4. Gerstäcker quien visitó la colonia él mismo.

viernes, 2 de enero de 2015

La fábrica de aserrar Sanguineti y Dasso



Dentro de los numerosos inmigrantes italianos que se asentaron en el Perú del XIX se cuentan a Luis Sanguineti y Andrés Dasso. Ambos, naturales de Génova como la mayoría de italianos que llegaron al país, inmigraron a fines del siglo XIX estableciéndose en Lima. Fruto de su abnegado esfuerzo, fundaron en 1900 el aserradero Sanguineti y Dasso, invirtiendo una fuerte suma de dinero en maquinarias e instalaciones diversas.


En la afamada revista "Variedades" correspondiente a enero de 1914 figura un reportaje titulado "Las Grandes Empresas Industriales: Sanguineti y Dasso". En dicho reportaje se da cuenta del funcionamiento de la fábrica, de los numerosos pedidos que tenían tanto a nivel nacional como de Chile y Estados Unidos. Esta fábrica se ubicaba en la primera cuadra de la Avenida Grau, de acuerdo al croquis que adjunto que figura en el "Directorio Anual para 1910" publicado por Pedro Paulet, se situaba en el cruce de la Plazuela de la Exposición y el jirón Cotabambas, con el número 100, teléfono número 32, casilla 952. Como vemos, hace un siglo ya contaba con teléfono.



Este aserradero contaba con las mas modernas instalaciones de la época, tanto en maquinarias como en lo concerniente a la vivienda de los obreros y trabajadores, con un sistema de agua potable "de los mejores de la ciudad" de acuerdo al reportaje. La maquinaria era importada y contaban con un ingeniero especialista en su mantenimiento. Dentro de la plantilla, para 1914, se encontraba como ingeniero David Dasso, con estudios en Estados Unidos, Andrés F. Dasso como mecánico director y Miguel Dasso como encargado de movilización y ventas.





A continuación algunos datos:
- La fábrica contaba con 28,000 metros cuadrados de extensión.
- Estanques con capacidad para 18,000 galones de agua.
- Fuerza motriz de 150 caballos.
- Una machihembradora de 12 metros de largo que en 8 horas deja servibles 120,000 pies lineales de madera.
- Un bastidor para cedro importado de Leipzig, fabricado por Kirchener y Co.

Saludos cordiales,
Eduardo Salazar




Fuentes:
- Revista Variedades enero de 1914
- Directorio anual para 1910, Pedro E. Paulet.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Luis G. Albrecht y la revista "Mundial"



Con motivo del centenario de la Independencia en Trujillo, en 1920 se publicaron una serie de artículos en los principales diarios y revistas de actualidad peruana, una de ellas la afamada revista "Mundial" de cuya lectura se puede apreciar un retrato vívido de la sociedad peruana de entonces.

Es en esta revista en donde aparece un artículo en homenaje a tres ilustres extranjeros que se asentaron en Trujillo y tuvieron una participación activa en el desarrollo de dicha ciudad y región: D. Cecilio Cox, D. Luis G. Albrecht y D. José P. Ottone.

Respecto a Luis Albrecht se menciona lo siguiente:
"El recuerdo de este ilustre caballero está íntimamente vinculado a la historia industrial del departamento de La Libertad y es un deber recordar a las nuevas generaciones la labor de quienes como el señor Albrecht aportaron al progreso del País, junto con los prestigios de su capacidad y competencia, sus energías, marcando nuevas rutas y orientando la actividad nacional hacia senderos desconocidos, y un deber no sólo para lograr a su memoria el sitio de honor que le corresponde en la gratitud de los pueblos que beneficiara su talento, sino que debe exhibirse como un ejemplo y una enseñanza. 
El señor Albrecht vino al Perú el año de 1855, a la edad de 28 años, pues había nacido de noble origen en el castillo de Bug, cerca de Bamberg, capital de la Franconia en Baviera, el 19 de Marzo de 1827. Poco tiempo después contrajo matrimonio con la señora doña Emilia Casanova, hija del coronel Don Domingo Casanova, ilustre militar peruano que ostentaba sobre su pecho las medallas de vencedor de Junín y Ayacucho. 
En la provincia de Trujillo y en el valle de Chicama empieza, podemos decir el desarrollo de su extraordinaria actividad. Dedicado a la agricultura en el fundo "Facalá", concibe el grandioso proyecto de establecer allí la fabricación de azúcar y con notable energía, venciendo innumerables dificultades y soportando bravamente infinitos contratiempos, logra su objeto y funda el primer Ingenio de Azúcar en el Perú.
Tal acontecimiento tuvo lugar el año 1862... el éxito de este primer esfuerzo y sobre todo su afán de ir cada vez más adelante, seguro de su obra y sustentántola sobre la base de su talento y su carácter, le hace emprender mayores empresas y el año de 1871,  traspasando su primitivo ingenio, establece uno nuevo en sus Haciendas Sausal y Casa Grande... tal obra de su espíritu superior, encontró resistncias y despertó no pocas envidias, perdiéndose así los beneficios de esta brillante iniciativa, en la que había empleado S. 800,000 o sea, un millón seiscientos mil soles de nuestra moneda actual...
Cooperó con su dinero a pagar los cupos impuestos por los chilenos, salvando a las ciudades de Trujillo y Santiago de Chuco de saqueo, así como el Puente de Chicama y prestó refugio en su hacienda a las principales familias de la localidad. 
En Trujillo se conserva vivo el recuerdo de este hombre excepcional y su nombre está aureolado por la gratitud y la admiración MUNDIAL se honra recogiendo en sus columnas este vivo homenaje y al consignarlo tiene la satisfacción de cumplir un alto deber de justicia y un noble mandato."

Dos cosas.

Primero, un agradecimiento a Google por digitalizar textos con los derechos de autor vencidos y declarados de interés público, ya que conseguir este tipo de revistas o libros en el Perú es difícil y fotografiarlos más difícil aun, además de que la atención al público general y a los investigadores en mi caso, en general deja mucho que desear, salvo casos aislados. Si no fuese por Google (y las universidades en su mayoría norteamericanas de donde proceden os libros digitalizados), realizar estudios sobre la inmigración en particular e históricos en general, sería una labor casi titánica, en mi caso.

Es incluso una incoherencia que sea más sencillo revisar un libro procedente de la Universidad de Cornell que uno de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP), ya el tema de los Archivos es caso aparte (sin Familysearch la cosa se torna muy cuesta arriba, salvo excepciones puntuales como el Sr. Gálvez en la Beneficiencia y la Lic. Gutiérrez en el Archivo Arzobispal).

Me consta que se están haciendo importantes esfuerzos en la BNP para digitalizar colecciones como la Zegarra y subirlas online, loables esfuerzos sin duda pero insuficientes aun dada la amplitud del patrimonio bibliográfico nacional albergado en la BNP y el mínimo número de obras digitalizadas disponibles en línea.

Segundo, he visto en internet una fotografía de Juan Gildemeister y otra de Luis Albrecht repetida en numerosas bitácoras y artículos en línea, sin embargo en ningún caso he podido apreciar que se detalle la fuente. Es por eso que ninguna de dichas fotografías figura en el presente blog, en el cual coloco la fuente de cada imagen que subo, así como las referencias bibliográficas del caso. Si alguien tiene la referencia de dónde proceden las fotografías que circulan en línea les agradeceré me lo hagan saber.

Cordialmente,
Eduardo Salazar


Referencia
Revista Mundial, diciembre de 1920. La fotografía está sacada de dicho artículo.

domingo, 21 de diciembre de 2014

En memoria de Juan Gildemeister



Connotado hombre de negocios y empresario, Juan Gildemeister revolucionó la industria azucarera en el Perú como hemos mencionado en anteriores post. En esta ocasión, revisando un antiguo Boletín de la Sociedad Nacional de Minería, encontré un artículo dedicado a su memoria, con motivo de su fallecimiento, en 1898. A continuación la transcripción:

"Lima, 31 de Mayo de 1898.
Boletín de la Sociedad Nacional de Minería, Serie 2da, Núm. 5
La muerte acaba de arrebatar a uno de nuestros más distinguidos miembros, dejando hondísima impresión en nuestro ánimo, por lo que, nada más justo, que la Sociedad Nacional de Minería, cumpliendo con el sagrado deber de rendir tributo a su memoria, dedique algunas líneas en homenaje a su entusiasta fundador, cuya existencia estaba tan íntimamente ligada al desarrollo de la Minería en el Perú. 
Nació D. Juan Gildemeister en la ciudad de Bremen, Alemania, el 16 de Junio de 1823. Hijo de una distinguida familia y dotado de una inteligencia nada común, se lanzó desde los 19 años en pos de la carrera comercial, que tan brillante porvenir le tenía preparado y que supo alcanzar merced a su infatigable actividad y energía...
En la agricultura no fue menos arriesgado y audaz, porque su carácter emprendedor y progresista no le dejaba ver sino que esa industria reclamaba el impulso de una voluntad de acero y enérgica como la suya y no vaciló, siendo el primero que en el valle de Chicama llevó a cabo las implantaciones azucareras en grande escala, con la habilitación que dió a D. Luis Albrecht en la Hacienda "Facalá" y posteriormente en "Casa Grande", de donde partió el gran desarrollo que después tomó esa comarca...
Celoso de la educación de la juventud, fue el primero en establecer un Colegio en Lima para la enseñanza de idiomas e instrucción comercial, trayendo, a su propio costo, profesores desde Alemania... reciba pues su distinguida familia el más sentido pésame de la Sociedad Nacional de Minería."




Entre otras empresas, Don Juan Gildemeister instituyó un premio anual en un concurso de tiro, por lo que veinte años después de su fallecimiento, en 1918, Don Willy Kirchoff gana dicho certamen y realiza una romería a su mausoleo, ubicado en el Cementerio Británico de Bellavista, de donde procede la fotografía que antecede estas líneas.

Saludos cordiales,
Eduardo Salazar

lunes, 8 de diciembre de 2014

Gitanos en Lima



He concluido la lectura del fenomenal trabajo de investigación de Carlos Pardo-Figueroa "Gitanos en Lima". Esta obra, publicada bajo el auspicio del Fondo Editorial de la PUCP, resume de manera magistral el conocimiento hasta la actualidad de la comunidad gitana en el Perú , básicamente en Lima. A continuación unas breves pinceladas del mismo:

- La población de origen gitano en el Perú no es numerosa, se sitúa en torno a 1000 personas.

- Los gitanos mas conocidos en el imaginario popular peruano son aquellos de etnia cale, aquellos asentados en España desde los tiempos de los Reyes Católicos, cuando llegaron diciendo ser peregrinos provenientes de Egipto, por lo que se les denomino originalmente "egipcianos" y por contracción "gitanos". Esta etnia en la actualidad es la predominante en España , muy asociada con los orígenes de la música flamenca. Sin embargo, han perdido hace mucho tiempo ya el idioma romani, así como contacto con gitanos de Europa del Este. Los gitanos de esta etnia en el Perú son muy pocos.



- Las otras grandes dos etnias gitanas europeas son los ludar y los rom (aunque se denomina pueblo rom a todos los gitanos del mundo).

- Los ludar (conocidos como boias por los gitanos rom) conservan el idioma romani aunque una variante distinta a la de los rom, provienen de Europa Oriental: Valaquia, Rumania, Rusia, y se asentaron en Perú entre fines del XIX y principios del XX. Sus principales oficios a su llegada al Perú estaban relacionados con la actividad de amaestramiento de animales y circenses, ademas de la quiromancia por parte de las mujeres.

- Los Rom, conservan también el idioma romani y son la comunidad gitana mas numerosa del Perú . También provienen de Europa Oriental, aunque a predominio de los ex territorios del Imperio Otomano e incluso de Turquía. Dentro de sus principales oficios se encontraban la caldereria y el trabajo con metales, principalmente cobre, así como la venta de caballos. Tras la introducción del acero inoxidable y la modernización del transporte, se dedicaron a la compra-venta de carros. A su vez se subdividen en dos grupos: los leasa y los jorajai, en base a su procedencia.

Enhorabuena a Don Carlos Pardo-Figueroa por la excelente publicación, que demuestra una investigación larga y profunda sobre una de las minorías nacionales que constituyen el actual crisol multietnico del Perú.

Mayor información:
1. http://blog.pucp.edu.pe/item/175511/nuevo-libro-gitanos-en-lima-de-carlos-pardo-figueroa
2. Carlos Pardo-Figueroa Thays. Gitanos en Lima: imágenes de los rom, los ludar y los Calé Peruanos  Instituto Riva Aguero Lima, Mayo 2013.
3. Gráfico: elaboración propia


Saludos cordiales,
Eduardo Salazar