
General Juan José Flores
Sobre el destino trágico de los inmigrantes alemanes traídos por Rodulfo, existe un punto que se menciona en varios textos pero que investigando un poco más a fondo se encuentran discrepancias (como con el destino de aquellos que se integraron a las expediciones colonizadoras del Amazonas).
Schulze en su libro "Alemania y América" (Novak también lo señala así) menciona que del millar de alemanes , la mitad fallecieron medio año después debido a las enfermedades tropicales, el clima sofocante en las haciendas costeñas y el trabajo inhumano. Y textualmente señala que:
"De los supervivientes, 60 ingresaron al ejército, 120 formarían parte de la expedición de Bartolomé Flores y el resto se esparció por todo el país"
Ravines señala además que para 1857, los pocos sobrevivientes de esta inmigración, se unieron a los 300 tiroleses y prusianos en su expedición hacia Pozuzo. Contreras en su "Aprendizaje del capitalismo" más bien señala que los 1096 alemanes llegaron para ser conducidos a Iquitos, pero que solo alcanzaron Moyobamba unos cuantos, mientras que el resto mendigaba en Lima la caridad pública. Esto como hemos visto, no es del todo cierto, sobre todo porque los alemanes de Rodulfo no fueron traidos exclusivamente para ir al Amazonas, más bien una buena cantidad de ellos al no tener otra opción se enrolaron en estas expediciones colonizadoras y llegaron hasta Caballococha.
Habicher-Schwarz habla además de que a algunos de estos inmigrantes se les trasladó a las islas guaneras, otros al servicio militar y alrededor de ciencuenta fueron "subastados" públicamente en un diario local.
Sin embargo, Bartolomé Flores (Bartolomeus Blumenthal), nacido en 1506 en Alemania, fue un socio y carpintero miembro de las huestes del español Pedro de Valdivia, quienes se lanzaron en el siglo XVI a la conquista de Chile. Personaje notable en el país del sur, fue nombrado procurador de la recientemente fundada Santiago de Nueva Extremadura, casándose con la hija de un cacique llamada Elvira de Talagante, dueña de Quilicura, y a su muerte en 1585 dejó estas tierras estas tierras su hija, Águeda Flores, la cual se casó con otro alemán llamado Pedro Lisperguer, conformando el tronco de una de las más antiguas familias chilenas.
Entonces, es un error el mencionar que un centenar de los inmigrantes alemanes traídos por Rodulfo fueron enrolados en la expedición de "Bartolomé" Flores. Más bien, la expedición en la cual se enrolaron fue en la del General Juan José Flores.
Juan José Flores nació el 19 de julio de 1801 en Puerto Cabello en Venezuela. Fue uno de los caudillos colombianos en la guerra de 1829, alcanzando notoriedad por sus proclamas atrevidas. Fue elegido como Prefecto General del Sur de Colombia, pero para mayo de 1830 declara la independencia de Ecuador, constituyéndose en su primer jefe de estado. Luego de múltiples correrías y coup-de-etáts, se asila en Lima el 10 de julio de 1851, durante el gobierno de Echenique, quien lo apoya de manera solapada. Durante su estancia en Lima, guarda una cuidadosa posición diplomática y entra en los círculos sociales más altos de la ciudad. Flores, personaje contradictorio, había sido también sindicado en el pasado de haber estado intrigando una posible intervención española en Ecuador con fines monárquicos.
Estando en Lima, Flores organiza una expedición contra el gobierno del General Urvina (a la sazón, jefe de gobierno de Ecuador). El Presidente colombiano López señala en su Mensaje del 1 de marzo de 1852 al respecto:
"Desgraciadamente el General Urvina, que en calidad de Jefe Supremo ejerce el poder público en Ecuador, ha tenido que luchar con graves dificultades para asegurar el orden, pues que la residencia en Lima del ex general Flores, cuyas pretensiones de subyugar al pueblo ecuatoriano y aun someterlo a una potencia europea, son bien conocidas en América, mantiene en constante zozobra a aquel país, cuyas libertades y nacionalidad están amenazadas."
Contando como hemos dicho, con el apoyo de algunas personalidades peruanas, Flores prepara su expedición y es en ésta donde se enrola un centenar de los inmigrantes traídos por Rodulfo, debido al abandono y el desempleo. Esta flotilla zarpó el último día de febrero de 1852 del Callao y de Ancón, compuesta por el vapor “Chile” (comprado a la Compañía Inglesa de Navegación, con parte de un préstamo dado por Echenique), el bergantín “Almirante Blanco”, la fragata “Luna” y la barca “Esperanza” con un número desconocido de marinos y soldados de diversas nacionalidades –unos pocos centenares de chilenos y muchos europeos- que hizo ancla previamente en las islas de Lobos, para llegar a Puná el 8 de abril. El 18 de julio la tripulación del “Chile” se amotina y entrega la nave a las autoridades de Guayaquil. Hacia el 20 de julio, Flores, que había desembarcado y llegado hasta Santa Rosa y Machala, se refugia nuevamente en Tumbes viendo la partida perdida.
El Gobierno peruano se desentendió del problema de modo que el Ministro de RREE, J. Tirado, ordena al gobernador de la provincia litoral de Piura que a los extranjeros no se les permitiese establecerse en el país y que a los peruanos participantes de la revuelta se les abra juicio por alterar la paz pública y que Flores mismo fuese deportado. Sin embargo, en 1855 el general Flores regresaría al Perú durante el gobierno de Castilla, asignándosele una pensión de 400 pesos mensuales a fin de que "no tuviese pretexto monetario de seguir conspirando", para abandonar el Perú definitivamente en 1860 en una nueva campaña hacia el Ecuador. Muere en 1864 en una campaña militar en suelo ecuatoriano.
El propio Ramón Castilla en 1852 dirige una comunicación a Antonio Elizalde, a la sazón Encargado de Negocios ecuatoriano en Perú (fue publicada en “Para la historia de la administración de Echenique. Documentos encontrados a bordo del vapor “Chile” y declaraciones tomadas con motivo de la expedición floreana". 1858). Este texto señala lo siguiente:
República Peruana. Lima, 10 de mayo de 1852.
Al Señor General Encargado de Negocios del Ecuador en el Perú, D. Antonio Elizalde.
... es tan pública y notoria la existencia y formación aquí de la enunciada expedición que, el Gobierno ha expedido la orden para que el jefe de la obra, el General Flores, se interne en el valle de Jauja... en esta capital han sido enganchados por los agentes del General Flores entre algunos vagos, Augusto Germinal y Augusto Koc, inmigrados que por viciosos despedí de mi servicio y puse a disposición de D. Antolín Rodulfo. En el Callao, burlando sin duda la vigilancia de las autoridades de aquel puerto, se aprestan buques, se embarcan armas y pertrechos de guerra y veo que han zarpado uno o dos de aquellos con artículos de esta clase, con dirección al norte. Por los pasajeros que ha conducido el último vapor se sabe que en Chile se practicaban idénticos aprestos y que podrían ascender a 400 el número de colonos que a nombre del General Flores se enganchaban para aumentar la población del Ecuador…
Vemos así como realmente el destino de los inmigrantes traídos por Rodulfo fue variopinto, pero en ninguno de los casos fue el destino que les fue prometido.
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(1) Las relaciones internacionales entre Perú y Colombia: Memorias de ruptura, imágenes de amistad. Escrito por Juan Miguel Bákula 1997.
(2) Alemania y América. Ingrid Schulze Schneider, 1995
(3) Pozuzo: Tiroleses, renanos y bávaros en la selva del Perú (Elisabeth Habicher-Schwarz) 2008
(4) Estuardo Núñez. 4 Viajeros alemanes al Perú. Relaciones desconocidas de: W. Bayer, K. Scherzer, F. Gerstaecker y H. Zoller. Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 1969.
(5) Migración y colonización en el Perú: Preámbulo necesario (Rogger Ravines, Boletín de Lima 1998, número 114)












